Bogotá (ANSA) - Trabajadores estatales y campesinos colombianos acusaron ayer a las fuerzas de seguridad de haber obstaculizado la primera huelga nacional contra el gobierno de Alvaro Uribe, una protesta pacífica que paralizó parcialmente las labores aéreas, de salud pública, justicia y educación.
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En la mayor parte de las capitales de departamentos (estados) se realizaron manifestaciones, pero las anunciadas marchas de campesinos no se cumplieron porque -según denunciaron los organizadores-lo impidió la fuerza pública que controlaba los accesos a las carreteras. • Poca actividad
Unos 700.000 empleados oficiales de todo el país y agricultores habían anunciado su participación en la protesta contra las medidas económicas, sociales y políticas que anunció y en algunos casos ya puso en vigencia el presidente Uribe durante sus 41 días de gobierno.
En las administraciones nacionales, departamentales y de las ciudades la actividad laboral fue nula o parcial, tal el caso de los hospitales financiados por el gobierno, la fiscalía y dependencias de la justicia en general, escuelas estatales y la casi totalidad de los aeropuertos.
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