La Habana (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - La posibilidad de una reaparición pública del dictador cubano, Fidel Castro, en la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) se convirtió en el principal atractivo de la reunión, a medida que llegaban ayer los gobernantes invitados y se informaba oficialmente de la mejoría del anfitrión.
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En tanto, los países del Grupo de los 15 (G-15) celebraron con la presencia del iraní Mahmoud Ahmadinejad una reunión paralela a las desarrolladas en el marco de la XIV Cumbre de los No Alineados, a la que asistió, además, el gobernante interino Raúl Castro.
«Esperamos que esta reunión sea un paso importante hacia el logro de los objetivos del Grupo de los 15 en nuestra lucha por un mundo mejor y más justo», dijo Raúl Castro, de traje oscuro.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llegó con un día de retraso. Fue precedido horas antes por los otros dos mandatarios más esperados por el nutrido grupo de periodistas que cubren la reunión y a los que acompaña la polémica. Ellos son el ultraislamista Ahmadinejad, enfrascado en un conflicto nuclear que está en manos del Consejo de Seguridad de la ONU, y el boliviano Evo Morales.
El gobernante venezolano no pudo evitar al pisar suelo cubano referirse al personaje sobre el que gira la reunión: Fidel Castro, operado de urgencia de un problema intestinal el 31 de julio pasado y convaleciente aún.
«Fidel, how are you?», preguntó Chávez, al informar que su primera actividaden La Habana sería visitar a su amigo enfermo, al igual que ha hecho en tres ocasiones en las últimas semanas.
Tras su visita a Castro, Chávez dijo que el cubano «está más vivo que nunca. Camina, canta e incluso está listo para jugar béisbol», aseguró. «Cada vez lo veo mejor, está recuperado, está comiendo mucho más y está cantando», añadió.
Sin confirmación
Pese a estos y otros indicios de que el dictador mejora, nadie ha confirmado su presencia en la cumbre.
Mientras tanto, las delegaciones oficiales afinaban la declaración final de la cumbre, que debe ser aprobada y firmada por los gobernantes. Cuba seguía, en ese sentido, presionando por infundirle al texto un contenido más agresivo y antinorteamericano, contra la pretensión de otros países.
Según ha trascendido, la resolución condenará a Israel por la reciente guerra en el Líbano y por su política hacia la Autoridad Palestina, y rechazará los ataques preventivos y el «unilateralismo» de EE.UU.
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