Jerusalén (EFE, ANSA, AFP) - Israel podría romper relaciones con la Autoridad Palestina (AP) por considerarla una organización «enemiga que apoya al terrorismo», según declaró ayer el primer ministro Ariel Sharon. El factor desencadenante para este endurecimiento de las relaciones fue la intercepción el jueves pasado de un buque con armamento destinado presumiblemente a fuerzas palestinas, lo que fue confirmado por el capitán del barco a la televisión israelí.
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Si bien el ex oficial palestino Omar Akaui dijo que el mando de la nave le fue entregado por el representante de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Grecia, descreyó que el líder de la AP, Yasser Arafat, estuviera al tanto de la situación. «No creo que Arafat tuviera informaciones acerca de la operación, porque yo sólo estaba en contacto con mi superior Adel Auadallah (representante de la OLP)», aseguró Akaui en una entrevista con varios canales de televisión en la prisión de máxima seguridad de Ashkelon. Akaui, que manejaba el barco que transportaba unas 80 toneladas de armamento y munición prohibidos por los Acuerdos de Oslo (1993 y 1995), afirmó: «Auadallah me ordenó ir a buscar las armas, que debía entregar a pequeñas embarcaciones frente a las costas de la ciudad egipcia de Al Arish (aledaña a la Franja de Gaza)». El ex marino dijo sentirse orgulloso de haber intentado la operación.
Sharon reiteró las acusaciones de «terrorista» a la AP luego de una reunión con el jefe diplomático de la Unión Europea, Javier Solana. Algo más cauto, el ministro israelí de Defensa, el laborista Benjamin Ben Eliezer, advirtió que decidirá «esta semana si el contrabando de armamento para los palestinos obliga a cambiar la política de Israel respecto a la AP».
Ben Eliezer añadió ante la Comisión de Defensa y Exteriores del Parlamento israelí que no recomienda «definir a Arafat como 'amargo enemigo', aunque el jefe de Gobierno tiene derecho a hacerlo», y afirmó que sigue creyendo que «es posible alcanzar un acuerdo político con los palestinos».
«Quiero que mi hija se enorgullezca de que su padre es un luchador, y lo único que pido ahora es por su bienestar y el de mi mujer», manifestó emocionado Akaui, cuya familia vive en Libia.
Sin embargo, la AP desmintió en todo momento cualquier relación con el cargamento y instó a la comunidad internacional a que investigue el caso, que calificó de «pura propaganda israelí para obstaculizar la misión de Anthony Zinni, el enviado estadounidense a la región». Ayer la agencia palestina Wafa insistió en que el órgano ejecutivo palestino está «sorprendido» por el episodio.
• Calificativos
Fuentes palestinas informaron de que Akaui es un ex oficial de la policía naval en Gaza, quien también trabajó como funcionario experto en asuntos navales del Ministerio de Transportes de la AP. Akaui, que desempeñó esa última función hasta hace un año, está dedicado ahora al tráfico de armas, dijeron esas fuentes en Gaza, que lo calificaron como «mafioso, mujeriego y bebedor». En 1992, la policía naval de Egipto lo apresó cuando iba al mando de otro carguero con armas y munición para el Líbano, adonde llegó finalmente después de amenazar con suicidarse y hacer volar la embarcación si no se le permitía llegar con el cargamento a su destino.
Por su parte, Zinni regresó a su país tras participar de una reunión sobre seguridad con representantes israelíes y palestinos, mientras EE.UU. mantiene cautela sobre el embarque incautado. «Queremos conocer los hechos antes de comenzar a especular o a sacar conclusiones», adelantó el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher.
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