31 de julio 2007 - 00:00

Congreso resiste plan para armar a aliados árabes

Washington (EFE, AFP, Reuters, El Mundo) - Estados Unidos confirmó ayer un multimillonario plan para proveer armas a varios de sus aliados en Medio Oriente con el objetivo de contrarrestar la influencia de Irán en la región, una iniciativa rechazada por Teherán y que corre el riesgo de ser bloqueada por el Congreso norteamericano. El anuncio fue hecho en la Casa Blanca por la secretaria de Estado Condoleezza Rice, antes de iniciar una misión « delicada» por la zona junto al secretario de Defensa, Robert Gates.

Ambos funcionarios viajarán con el objetivo de buscar el respaldo árabe para ayudar a la normalización de Irak. Según se informó, el acuerdo con Egipto asciende a 13 mil millones de dólares, mientras que el de Israel suma 30 mil millones.

«Estamos ayudando a reforzar las capacidades defensivas de nuestros socios y tenemos previsto iniciar conversaciones con Arabia Saudita y otros países del Golfo Pérsico sobre un paquete de tecnologías militares ya propuesto». «Este esfuerzo ayudará a reforzar las fuerzas moderadas y apoyará una estrategia más amplia para contrarrestar las influencias de Al-Qaeda, Hizbollah, Siria e Irán», agregó.

Según la prensa local, basada en fuentes del Pentágono, el paquete militar incluiría bombas guiadas, buques de guerra y tecnología de alta precisión. Asimismo, indicaron que la cifra barajada para Arabia Saudita y otras naciones del Golfo Pérsico como Bahrein, Kuwait y los Emiratos Arabes Unidos ascendería a 20.000 millones de dólares, en un pacto que tendría una duración de diez años. Según se espera, el plan contará con una amplia oposición en el Congreso de Estados Unidos, donde debe ser ratificado.

«Este gobierno no tiene una política sobre la venta de armas sino aquella de vender, vender, vender. Un acercamiento de este tipo a Medio Oriente puede lograr el efecto contrario: en lugar de ayudar a la estabilización, convertirse en combustible para el fuego», dijo uno de los asesores de la Comisión de Relaciones Exteriores, el demócrata Daryl G. Kimball.

Asimismo, un grupo de congresistas declaró que intentará bloquear el envío de armas a Arabia Saudita por su falta de colaboración en Irak y por la existencia en su territorio de varias células terroristas partidarias de Al-Qaeda.

  • Objetivo

    En ese sentido, Joseph Henrotin, redactor jefe de la revista francesa «Defensa y Seguridad Internacional (DSI)», el objetivo inmediato de Washington es «disuadir a Riad para que no ayude bajo cuerda a los sunitas extremistas y frene las pretensiones de Irán, aliado de Siria y del Hizbollah chiita libanés». Aunque los funcionarios que hasta ahora se han mostrado públicamente hostiles a la transacción son todos demócratas, es muy probable que varios republicanos también voten en contra.

    Por su parte, Irán también reaccionó ante el plan de Washington: «Sirve sólo para crear miedo y provocar las preocupaciones de los países de la región, con el intento por parte de Estados Unidos de vender sus propias armas», dijo el vocero de la Cancillería, Mohammad Ali Hosseini.

    También en Alemania se escucharon voces críticas de dirigentes conservadores y socialdemócratas por considerar que se corre el riesgo de aumentar aun más la violencia en la región. El gobierno de Angela Merkel, a través de un vocero de Relaciones Exteriores, se limitó a decir que aún desconoce detalles de los acuerdos y que Berlín sigue apostando al diálogo político. Asimismo, dirigentes de los partidos que forman la coalición oficialista reaccionaron con críticas duras, y llegaron a tildar de «miope» al plan norteamericano.
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