8 de febrero 2002 - 00:00

Convención de Ginebra cobijará a los talibanes

Washington (EFE, AFP, Reuters) - Estados Unidos decidió aplicar parcialmente la Convención de Ginebra sólo a los presos talibanes, excluyendo a los miembros de Al-Qaeda, algunos de los cuales se encuentran en la base militar de Guantánamo, adonde se sumaron otros 28 prisioneros que comenzarán a poblar las 320 nuevas celdas al aire libre del campamento Rayos X.

«El presidente Bush ha decidido que se aplicará la Convención de Ginebra a los talibanes, aunque según el artículo IV de la Convención de Ginebra, no tienen derecho al estatuto de prisioneros de guerra», indicó el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer.

La decisión significa que los milicianos talibanes tendrán la mayoría de las garantías que ofrece la Convención, pero no contarán con otros beneficios garantizados a prisioneros de guerra como no tener obligación de declarar en los interrogatorios más que su nombre, graduación militar, fecha de nacimiento y número de identificación.

Fleischer explicó que para obtener esa condición, los detenidos no cumplen con los requisitos de llevar un uniforme y símbolos del ejército por el que se combate, o luchar de acuerdo «a leyes y costumbres de la guerra».

• Leyes violadas

El vocero consideró que «los talibanes no se distinguían efectivamente de la población civil de Afganistán» y, al asociarse con los terroristas internacionales de Al-Qaeda, violaron las leyes y costumbres de la guerra.

En cambio, «Al-Qaeda es un grupo terrorista internacional y no puede ser considerado parte de la Convención de Ginebra», añadió Fleischer.

La situación de detención en Guantánamo des-pertó la polémica internacional cuando se conocieron fotos que mostraban a los prisioneros en precarias condiciones, encadenados y con los sentidos anulados. «Hay un pequeño cambio, pero el gobierno estadounidense sigue persistiendo en el error. Continuaremos insistiendo», señaló
Alistair Hodgett, encargado de Amnesty International para el caso de los prisioneros.

Fleischer subrayó que tampoco podrán recibir un poco de dinero de bolsillo o instrumentos musicales, lo que sí hubieran podido tener si hubiesen sido considerados prisioneros de guerra.

Además de los 186 alojados en Guantánamo, en Afganistán aguardan otros 300 prisioneros, entre ellos ciudadanos de Arabia Saudita, Yemen, Australia y varios países de la Unión Europea, como Reino Unido, Bélgica, Suecia y posiblemente Francia.

Por otra parte, la administración Bush salió a responder las críticas europeas
, particular-mente del gobierno francés, sobre la visión del mundo «simplista» o «unilateral» de Estados Unidos para encarar la guerra contra el terrorismo, en lo que fueron los conceptos más duros de un alia-do europeo desde el 11 de setiembre.

«Tal vez algunos en el mundo se cansen. Algunos tal vez se fatiguen de nuestros esfuerzos de libertad, pero ése no será mi caso ni el de nuestro gobierno ni el de nuestro país»
, afirmó el mandatario estadounidense. Por su parte, el encargado de Exteriores, Colin Powell, estimó que «esta insinuación que escuchamos a veces en los círculos intelectuales de que EE.UU. actúa de manera unilateral sin consultar a sus compañeros europeos no puede estar más lejos de la verdad», afirmó Powell.

En el escenario de la guerra, continuaron los bombardeos cerca de la localidad de Khost, mien-tras continuaban las hostilidades entre diferentes facciones cercanas a Mazar e Sharif. Una de las versiones indicaba que un hombre de casi dos metros de altura (similar a la de
Osama bin Laden) murió en un bombardeo, pero el Pentágono no confirmó la especie.

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