6 de octubre 2006 - 00:00

Crece choque con la Corte Suprema

La Paz (EFE, AFP) - El presidente de Bolivia, Evo Morales, negó ayer que la Corte Suprema tenga competencia para opinar sobre el carácter «plenipotenciario» de la Asamblea Constituyente y la tildó de «resabio del Estado colonial». Morales hizo sus declaraciones en la capital oficial de Bolivia, la ciudad sureña de Sucre, donde se reunió ayer con los constituyentes del oficialismo y donde ayer la Corte Suprema emitió un comunicado en el que rechaza el estatus de «plenipotenciaria» aprobado por la Asamblea la semana pasada.

«Estoy convencido de que uno de los resabios del Estado colonial es la Corte Suprema de Justicia, que tiene muchos cuestionamientos conocidos», dijo Morales, y aseguró que los magistrados pueden emitir opiniones individuales, pero no tienen competencia para hacerlo como institución.

El máximo tribunal de justicia afirmó que la Asamblea está forzada a cumplir la Constitución actual y no puede considerarse « originaria, fundacional y plenipotenciaria», en contra de lo que sostiene Morales, quien, con esa tesis, podría disolver el Congreso y remover jueces.

Según la Corte Suprema, lo que pretenden el gobierno y el partido oficialista, el Movimiento Al Socialismo (MAS), trastoca el orden legal y constitucional, y pone en riesgo la integridad nacional, la paz social y la seguridad del país.

Elevando peligrosamente su apuesta, Morales respondió que la Corte Suprema «sospechosamente» se pronuncia ahora para rechazar una Asamblea «originaria», cuando antes «nunca» se manifestó cuando hubo « masacres» en el país o se estaban «imponiendo normas contra la Nación», incluida «la subasta de sus recursos naturales».

Morales aludía a las sesentamuertes ocurridas en 2003, en la represión de manifestaciones populares durante el segundo gobierno de Gonzalo-Sánchez de Lozada.

Sin embargo, la Corte Suprema ha planteado un juicio de responsabilidades a ese ex presidente por aquella matanza, proceso actualmente frenado porque el acusado, que vive en Estados Unidos, no ha recibido oficialmente la imputación y no ha asumido hasta ahora su defensa.

Según Morales, en Bolivia se han instalado anteriormente 18 asambleas constituyentes, que funcionaron sin tener plenos poderes sobre todas las demás instituciones estatales, por lo que finalmente «no han cambiado nada», a diferencia de lo que ahora se pretende hacer.

El presidente ha insistido en que la Asamblea debe tener poderes absolutos sobre el Congreso, sobre los tribunales de justicia y sobre él mismo, y que si los constituyentes le piden la renuncia, él lo aceptará.

  • Sin avances

    Desde el pasado 6 de agosto, cuando la Asamblea comenzó sus deliberaciones, los constituyentes apenas han avanzado en algunos puntos de su reglamento interno, sin entrar aún en materia constitucional.

    Las mayores divergencias se han centrado en el carácter de «plenipotenciaria» de la Constituyente y de la fórmula de votación para aprobar los cambios. La Constitución vigente y la ley de convocatoria de la Asamblea, que Morales promulgó en marzo pasado, prescriben dos tercios de los 255 constituyentes (es decir, 170 votos) para la aprobación del nuevo texto. Morales, sin embargo, ha ordenado a sus 137 asambleístas que hagan valer su mayoría simple.

    Además del primer artículodel polémico reglamento, que fue aprobado la semana pasada sin los dos tercios y que declara a la Asamblea «plenipotenciaria», hasta ahora se han aprobado otros 18 de carácter técnico o administrativo, sin relevancia política, éstos sí con más de 170 votos.
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