8 de abril 2003 - 00:00

Crece malestar ruso por ataque a diplomáticos

Moscú y Damasco (ANSA, DPA, ASN) - A pesar de la reanudación del diálogo entre Rusia y los EE.UU. para analizar la posguerra en Irak, el episodio en el que fue atacada la caravana del embajador ruso en Bagdad, Vladimir Titorenko, cuando intentaba partir hacia Siria, siguió generando un serio contrapunto entre Washington y Moscú. Titorenko informó que proyectiles M-16, arma utilizada por las fuerzas estadounidenses, fueron hallados «tras una minuciosa inspección» en los vehículos atacados al abandonar Bagdad.

«Los norteamericanos abrieron fuego intencionadamente», precisó Titorenko a la prensa rusa tras cruzar la frontera entre Irak y Siria.

«Estuvimos en contacto con las autoridades rusas en los últimos días, antes del incidente, para discutir el retiro de su personal y de la ruta que emprenderían», admitió el portavoz adjunto del departamento de Estado, Philip Reeker. El vocero agregó: «Dimos a nuestros militares informaciones detalladas sobre los vehículos y el personal en cuestión, así como sobre su itinerario».

Pero un alto funcionario estadounidense había dicho antes que Irak pudo haber arreglado el ataque a una caravana de diplomáticos rusos que escapaban de Bagdad, ordenando a los conductores tomar una ruta distinta de la planeada para provocar la confusión en los estadounidenses.

La consejera estadounidense para la seguridad nacional, Condoleeza Rice, que se entrevistó con funcionarios en Moscú, dijo que si fueron las tropas norteamericanas las autoras de los disparos, no había sido un hecho «intencional» y que no podía «asumir la responsabilidad por el episodio».

Nueve diplomáticos rusos, incluido el embajador, y otros once asistentes, llegaron a Damasco a última hora de la tarde y debían viajar a Moscú hoy a bordo de un vuelo especial. En la caravana resultaron heridos el embajador y cuatro de sus acompañantes, incluyendo su chofer, gravemente herido, que fue operado con éxito en un hospital iraquí. El chofer y un asistente fueron los únicos que se quedaron en Irak. Titorenko siguió rumbo a Damasco conduciendo el vehículo.

Por su parte, el embajador norteamericano en Moscú,
Alexander Vershbow, definió como «un accidente» el episodio que afectó al convoy diplomático. Condoleeza Rice finalizó su misión relámpago en Moscú, dedicada a la crisis iraquí. Fuentes diplomáticas dijeron que la visita se dedicó a debatir la situación en Irak.

Dejá tu comentario

Te puede interesar