Crimen de joven palestino desata violentos choques en Jerusalén
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Los violentos enfrentamientos estallaron en el barrio de Shuafat, en Jerusalén Este.
Por otro lado, un grupo de colonos judíos incendió una explotación ovina palestina en la aldea de Aqabra al sur de la ciudad cisjordana de Nablus, informaron fuentes palestinas.
Los atacantes entraron en la granja a la madrugada y escribieron con aerosol "venganza sangrienta", explicó Gasan Daglash, responsable del centro palestino que vigila la actividad de los colonos.
"Vecinos lograron ayudar a Fadi Basim Bani Jabir, el dueño de la granja, a sacar las ovejas, pero la estructura quedó destruida. Los colonos procedían de la colonia ilegal de Itamar", cercana a Nablus, explicó Daglash a los medios.
Asimismo, cuatro adolescentes israelíes fueron detenidos anoche tras atacar a dos palestinos que trabajaban en el centro de Jerusalén, donde decenas de personas se manifestaron al grito de "muerte a los árabes" para pedir venganza por el asesinato de los tres estudiantes judíos en Cisjordania.
Según medios locales, agentes de policía arrestaron a un joven judío enmascarado cuando trataba de atacar a un empleado de una famosa cadena de comida rápida estadounidense situada en la parte peatonal de la ciudad santa.
Además, otros tres adolescentes fueron igualmente detenidos cuando intentaban una acción similar contra un palestino de origen beduino, igualmente empleado en un comercio del corazón comercial de Jerusalén, donde trabajan numerosos palestinos.
La edición digital del diario Yediot Aharonot informó, asimismo, de enfrentamientos en la calle Jaffa, pulmón comercial de Jerusalén, donde manifestantes bloquearon los accesos, trataron de entrar en el mercado de Majané Yehuda y gritaron consignas como "muerte a los árabes", exigiendo a Israel que vengue el asesinato de los tres jóvenes estudiantes.
La Policía israelí elevó la alerta de sus fuerzas tras el hallazgo de los cadáveres de los tres jóvenes judíos secuestrados, por el temor a un deterioro de la situación y a posibles represalias por nacionalistas judíos.
Las miradas apuntan al grupo Tag Mehir (El precio a pagar), con un largo historial de ataques contra objetivos palestinos, como el más propicio para una acción de venganza.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pidió calma.
"El primer ministro llama a todas las partes a no tomarse la justicia por su mano", dijo su oficina en un comunicado en el que Netanyahu califica lo ocurrido de "asesinato despreciable".
"Israel es un Estado de derecho y todo el mundo debe actuar según la ley", advirtió el mandatario, que ya pidió a los cuerpos de seguridad que actúen "lo más rápido posible" para investigar lo ocurrido.



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