La Paz (Reuters, ANSA) -Una protesta en la ciudad de Sucre, la segunda en una semana, obligó ayer a suspender indefinidamente las deliberaciones de la Asamblea Constituyente de Bolivia, a menos de tres meses del vencimiento del plazo para la aprobación de una nueva carta magna.
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La presidenta del organismo, la oficialista Silvia Lazarte, dijo que llamará a nuevas sesiones plenarias «sólo cuando haya garantías para el normal funcionamiento de la Asamblea, sin presiones de ningún tipo». Sucre -sede de la Asamblea Constituyente y capital legal de Bolivia- demanda que la nueva Constitución le otorgue la sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, lo que es rechazado por La Paz, actual sede del gobierno y bastión electoral del presidente Evo Morales.
La suspensión de las sesiones de la Asamblea entró en efecto al día siguiente de que la autorización de un juicio político a varios miembros del Tribunal Constitucional provocarauna batalla campal entrediputados oficialistas, a favor del proceso, y opositores, que lo califican de « antidemocrático». La alta tensión política forzó también a postergar por una semana una sesión que había sido convocada ayer para designar nuevos miembros del Tribunal Constitucional.
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