Washington (ANSA, EFE) - Los diputados demócratas exhortaron ayer al presidente norteamericano, George W. Bush, a «despedir» a los asesores que «equivocaron los cálculos» en Irak, un error que «costó la vida a jóvenes soldados norteamericanos». En tanto, en las filas demócratas se anotó un nuevo candidato presidencial, el ex comandante de la OTAN, Wesley Clark.
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La jefa de la bancada demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi, y su compa-ñero de partido, John Murtha, un veterano de Vietnam, afirmó que Bush «no puede permitir a estos burócratas actuar de este modo mientras nuestros soldados están pagando un precio tan alto por sus errores». Los demócratas tomaron distancia en los últimos meses de la política de Bush contra el terrorismo, cuando se tornó incierto alcanzar el principal objetivo de la guerra de Irak, que era apresar al líder iraquí Saddam Hussein, combinado con un aumento desmesurado de los costos de la operación militar.
Otro de los puntos sensibles que irritan a los opositores a Bush es el avance sobre los derechos civiles de los propios norteamericanos en la denominada Patriot Act, con el pretexto de la lucha contra el terrorismo. Las protestas sobre ese tema son «actos de histeria», dijo el secretario de Justicia norteamericano John Ashcroft.
Con la candidatura de Clark anunciada ayer, ahora son 10 los postulantes demócratas para 2004, todos muy por debajo de Bush en las encuestas.
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