27 de diciembre 2002 - 00:00

Denuncian a la CIA por torturar a prisioneros

Washington (ANSA, Reuters, AFP) - En una grave denuncia hecha pública por el prestigioso diario «The Washington Post», se asegura que la CIA, encargada de obtener informaciones de los presuntos miembros de Al-Qaeda detenidos en todo el mundo, conduce interrogatorios al límite de la tortura en países árabes.

Según testimonios que obtuvo, el periódico asegura que los «prisioneros de guerra» experimentan desde hace meses las consecuencias del rostro «duro» de Estados Unidos, el de los interrogatorios secretos y lejos de toda «indiscreción».

Los detenidos, de pie o arrodillados durante horas, son privados del sueño o intimidados psicológicamente, o convencidos de que fueron trasladados a otro país y están en manos de la policía de un gobierno inescrupuloso, que aplica habitualmente torturas.

El periódico levantó el velo sobre las prácticas utilizadas por Estados Unidos en el afán de obtener resultados en la «guerra al terrorismo», tras recoger los testimonios anónimos de varios funcionarios de inteligencia y gobiernos norteamericanos y europeos, ligados a los interrogatorios. La CIA decidió hace un año tener menos escrúpulos en el plano de los derechos humanos y con los arrestados a los que se considera particularmente «duros» decidió aplicar un método que se apresta a recibir críticas: los entrega a países árabes donde la tortura es una práctica habitual desde siempre.

Los resultados de la línea dura, aparentemente, comienzan a ser significativos, ya que en los últimos meses fueron capturados o asesinados numerosos líderes de Al-Qaeda, en la mayoría de los casos gracias a datos recogidos en esos interrogatorios.

Desde el 11 de setiembre de 2001, se calcula que cerca de 3.000 presuntos seguidores o acusados de respaldar a la red de Osama bin Laden fueron detenidos por Estados Unidos, de los cuales 625 se encuentran actualmente en la base militar norteamericana de Guantánamo, Cuba, privados de asistencia y derechos legales.

Pero mientras en Guantánamo la Cruz Roja y grupos de periodistas pudieron documentar en estos meses las condiciones de los detenidos, es total el secreto que circunda a los otros prisioneros, encerrados en áreas muy protegidas en la base de Bagram, Afganistán, o en la isla Diego García, en el Océano Indico.

Es allí donde la CIA, de acuerdo con las revelaciones periodísticas, está utilizando métodos para obtener información bajo una línea de «tensión y dureza».

Para vencer la resistencia de los detenidos, los hombres son encapuchados y obligados a permanecer durante horas en situaciones incómodas o privados del sueño.

Como «recompensa», quien colabora recibe «interrogatorios amigables», respeto humano y sensibilidad cultural, incluso a veces también dinero.

Pero para quien se resiste, las consecuencias son duras. Como en un estudio de Hollywood, la CIA hace creer a menudo a los prisioneros que fueron trasladados a otro país árabe, conocido por la brutalidad aplicada en los interrogatorios, con la intención de intimidarlos.

Otras veces son interrogados y humillados por agentes femeninas, una experiencia psicológicamente devastadora para hombres que pertenecen a culturas islámicas.

•Trabajo sucio

Cuando la CIA por sí sola no logra obtener los datos que busca, deja el «trabajo sucio» a otros países, como Jordania, Arabia Saudita, Egipto, Marruecos, Yemen, en al menos un caso Siria, pese a ser considerada «hostil» por Estados Unidos. En esos países los prisioneros pueden ser sometidos a métodos de interrogatorios que incluyen sustancias químicas, como el pentothal, un «suero de la verdad» que vence las resistencias mentales.

La CIA no emitió comentario alguno acerca de las revelaciones de «The Washington Post» que, por otro lado, no hacen sino confirmar los trascendidos que circulan desde hace tiempo. Hace algunas semanas, en una sesión del Congreso, el jefe del contraterrorismo en la CIA,
Cofer Black, explicó que los métodos actuales se habían convertido en «extremadamente inflexibles». «Se trata de un área de máximo secreto, pero lo que puedo decirles es que hay una etapa de un antes y un después del 11 de setiembre. En esta última época -concluyó Black-nos sacamos los guantes.»

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