Hasta el momento, Evo Morales había dado alentadoras señales de moderación. Pero ayer embistió sorpresivamente y sin dar precisiones contra petroleras extranjeras, acusándolas -sobre la base de informes militares- de tramar una conspiración en su contra. Además, rechazó el recorte de la ayuda antidrogas anunciado por EE.UU., afirmando que no aceptará "chantajes". El temor es que estos exabruptos supongan una izquierdización de su gobierno, una posibilidad alentada abiertamente desde Caracas por Hugo Chávez.
La nueva administración, que asumió el 22 de enero, se propone nacionalizar la propiedad de los hidrocarburos sin confiscar ni expropiar los bienes de las alrededor de veinte multinacionales petroleras que operan en el país. Sólo la petrolera estatal brasileña Petrobras acordó hasta ahora con el ministro de Hidrocarburos,
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