Las piezas datan de unos 1.200 años y según expertos, fueron acuñadas en el norte de África
Arqueólogos alemanes descubrieron en la septentrional región de Pomerania, junto a las aguas del Báltico, un tesoro de monedas árabes de la temprana Edad Media, datado hace unos 1.200 años y que certifica el alcance del comercio internacional en aquella época.
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La Universidad de Greifswald, al norte de Berlín, informó del hallazgo en mitad de un campo de cultivo y repartidas sobre una superficie de 20 por 25 metros, de 82 monedas de plata, un aro y dos lingotes del mismo metal todo ello de origen árabe.
La identificación realizada hasta ahora de parte del tesoro, considerado sumamente inusual y valioso por los expertos, sacó a la luz que la moneda mas antigua fue acuñada en el año 610 y la mas reciente en el año 820 de nuestra era.
"Tesoros de monedas de esa época son sumamente raros y por su cuantía puede ser considerado como uno de los mas importantes", señaló Michael Schirren, miembro de la oficina de arqueología del estado federado de Mecklemburgo-Antepomerania.
En ese sentido recordó que el último hallazgo de un tesoro de una magnitud similar en la región se produjo en 1973 en la localidad de Ralswieck, en la isla alemana báltica de Rügen.
El historiador de la Universidad de Greifswald, Fred Ruchhöft, comentó por su parte que "el hallazgo de monedas árabes en las costas del Báltico demuestra que hace mas de 1.200 años había un comercio global".
Las monedas encontradas fueron acuñadas en regiones del norte de África, pero también en Persia e incluso en Afganistán, señalaron los expertos. Estos presumen que llegaron a la región a través de las líneas comerciales del este de Europa a lo largo del Mar Negro y los ríos Dnjepr y Volga hasta alcanzar el báltico, posiblemente en manos de comerciantes eslavos o vikingos.
El hallazgo fue realizado de manera casual con un detector de metales por un arqueólogo aficionado, quien inmediatamente alertó a las autoridades.
Los arqueólogos alemanes subrayaron que todas las monedas están bellamente labradas y que algunas de ellas fueron cortadas en varios pedazos, presuntamente para pagos fraccionados.
Tras comentar que el tesoro tiene un peso de unos 200 gramos de plata, explicaron que con esas monedas se podían haber adquirido en la poca cuatro bueyes y, con un buen regateo, incluso un esclavo fuerte.
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