Dicen que ganó el gobierno palestino, pero avanzó Hamas
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Dos mujeres participan del recuento de votos en Ramallah, Cisjordania (arriba). La noticia del triunfo del oficialista Al-Fatah, el partido del ex líder palestino Yasser Arafat, desató los festejos callejeros de sus militantes armados (abajo).
«Hemos empezado una nueva era y necesitamos el apoyo de la comunidad internacional para volver a negociar con Israel con vistas a un acuerdo de paz», declaró el presidente de la Autoridad Palestina y jefe de Al-Fatah, Mahmud Abbas (Abu Mazen), tras el cierre de los colegios electorales.
Mientras, el primer candidatode la lista de Hamas, Ismail Haniyeh, dijo descreer de los boca de urna, dijo creer en una victoria de su agrupación y afirmó que la misma registró «un avance considerable e inequívoco».
Estas elecciones legislativas contituyen un hito para la región debido a que se produjeron en un momento de especial caos en materia de seguridad en Gaza y Cisjordania y porque en ellas participó Hamas.
La entrada en el gobierno de este movimiento, que no reconoce la existencia de Israel y defiende a ultranza la lucha armada y los atentados suicidas contra objetivos civiles, podría significar una interrupción sine die en las conversaciones de paz, un claro distanciamiento de EE.UU. respecto del gobierno de Abbas y, tal vez, un corte de la ayuda financiera que los palestinos reciben de la Unión Europea.
«Los israelíes no deben tener miedo de la entrada de Hamas al Parlamento. Deberían estar contentos porque estamosconstruyendo una democracia que será la base de la paz entre nosotros», declaró Abbas. Pero el primer ministro israelí en funciones, Ehud Olmert, dejó bien claro ayer que su país «no aceptará que Hamas forme parte de la Autoridad Palestina».
• Desafío
Desde Gaza, Ismail Haniyeh, candidato número uno de Cambio y Reforma, nombre adoptado por Hamas para estas elecciones, declaró que el movimiento radical islámico no abandonará las armas al entrar al Parlamento. «Los europeos y los estadounidenses dicen que Hamas debe elegir entre las armas y el Consejo Legislativo Palestino ( Parlamento) pero nosotros decimos: 'Las armas y el Consejo'», aseguró, desafiante.
Al conocerse los primeros resultados provisionales, partidarios del Fatah se lanzaron a las calles de Ramallah y Gaza disparando sus armas al aire y ondeando banderas palestinas desde sus automóviles.
Pese al miedo a incidentes de las autoridades palestinas, la votación se llevó a cabo en calma, bajo la mirada atenta de decenas de observadores internacionales y en medio de grandes medidas de seguridad.
Un total de 13.000 agentes fueron repartidos en los colegios electorales y los controles y presencia policiales en las calles se multiplicaron.
En Jerusalén oriental, ocupada por Israel en 1967, decenas de palestinos residentes en esta parte de la ciudad depositaron sus papeletas en seis oficinas de correos israelíes, bajo una estrecha vigilancia de la policía del Estado hebreo.
Para estas elecciones, Al-Fatah presentó como candidato número uno a Marwan Barghouti, un líder carismático y muy popular que cumple una condena a cadena perpetua en una cárcel israelí por haber participado en actos terroristas. Sin duda, su imagen ayudó a conseguir miles de votos al partido, que llegó a los comicios debilitado por las acusaciones de corrupción que salpican a algunos de sus líderes.




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