Diputados italianos se tomaron a golpes en medio de una sesión.
El debate sobre la reforma de las pensiones en Italia tuvo hoy un efecto imprevisto, al degenerar en una pelea a puñetazos en la Cámara de Diputados, entre los legisladores de la Liga Norte -aliados de Silvio Berlusconi- y del grupo que responde al presidente del organismo, Gianfranco Fini, otrora socios de la coalición oficialista que al Gobierno del premier italiano.
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En realidad todo comenzó anoche, cuando Fini -participando en un debate en el programa periodístico televisivo "Ballaró"- recordó que la esposa de Umberto Bossi -el líder de la Liga Norte, que se opone a toda reforma de las pensiones- se jubiló a los 39 años de edad, percibiendo una pensión de poco menos de 800 euros por mes.
El jefe de la bancada de diputados de la Liga, Marco Reguzzoni, criticó duramente a Fini en el hemiciclo, pidiéndole que dimita, mientras fuera del aula Bossi le pedía al presidente de la Cámara que "se vaya a ese país" (eufemismo para evitar decir una grosería), lo que contribuyó a calentar aún más lo ánimos.
Es así que diputados de la Liga y de Futuro y Libertad (FyL, el partido creado por Fini en 2010, al abandonar la mayoría oficialista) terminaron increpándose y enfrentándose en los bancos parlamentarios y la situación no degeneró en una pelea sólo por la intervención del personal de la Cámara de Diputados, que se interpuso entre los legisladores para evitar mayores actos de violencia.
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