Nairobi, Kenia (AFP, ANSA, Reuters, DPA) - El terrorismo internacional volvió a dar muestras de su impresionante poderío con un atentado ocurrido en un hotel de Mombasa, una localidad turística de Kenia, que provocó quince muertos y 80 personas heridas, y otro ataque con dos misiles que no dieron en el blanco contra un avión de una línea aérea israelí que partió de esa misma ciudad con 261 pasajeros con destino a Tel Aviv. Si bien no hay certeza, funcionarios y analistas miraron nuevamente a la organización Al-Qaeda como presunta autora de los atentados. Una organización hasta ahora desconocida, El Ejército de Palestina, reivindicó el doble ataque, mediante un comunicado enviado a una agencia de prensa occidental en Beirut. La decisión, añade el texto, fue tomada para conmemorar «el 55° aniversario de la siniestra resolución de partición de Palestina» y debido a la «negligencia ante el problema palestino, que es sufrido desde 1948».
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Sin embargo, el embajador de Kenia en Israel, John Sawe, afirmó que «no hay dudas» de que los ataques fueron obra de la red Al-Qaeda del millonario saudita Osama bin Laden.
En el atentado contra el hotel Paradise Mombasa, en la costa keniana, sobre el Océano Indico, realizado con un coche bomba, murieron quince personas, entre ellos los tres atacantes suicidas. «Confirmo que nueve africanos, una persona de edad, dos niños israelíes y los tres autores del atentado perdieron la vida», declaró Omar Shuria, el subcomandante de la policía provincial en Mombasa.
•Vacaciones
Un grupo de 140 turistas israelíes se estaba registrando en el hotel Mombasa Paradise, de un grupo financiero israelí, cuando un vehículo penetró en el edificio y estalló, según el funcionario del gobierno keniano. Los israelíes viven una semana de vacaciones por la conmemoración de la semana de las luces, conocida como Januka. El número de muertos podría elevarse, según el comisario provincial de Mombasa, Samuel Limo. «Tratamos de limpiar de escombros el lugar, pero tememos que existan otros cinco muertos», dijo por teléfono Limo, quien explicó todavía no había encontrado al director del hotel. El ataque ocurrió poco después de que un avión de la compañía israelí Arkia evitara un disparo de misil cuando acababa de despegar del aeropuerto de Mombasa. La compañía informó que «un misil fue disparado contra un aparato de Arkia, pero no dio en el blanco», afirmó el portavoz. Luego se informó que fue lanzado otro misil contra la aeronave con el mismo fracaso.
•Siguió viaje
«Había 261 pasajeros a bordo (y 11 tripulantes), pero el avión, que acababa de despegar de Mombasa, no se vio obligado a aterrizar y siguió rumbo a Tel Aviv», por lo que la mayoría de los pasajeros no se dio cuenta del peligro que corrió.
Una lanzadora de misil y los casquillos de los misiles Stinger fueron hallados en un campo a dos kilómetros del aeropuerto internacional Moi de Mombasa, en Jomvu, no lejos de la sede de la empresa de construcción israelí Zakhem y de una comisaría. En la zona, se vio una camioneta 4x4 Mitsubishi Pajero, del mismo color y modelo que la utilizada por los atacantes suicidas que se hicieron volar contra el hotel.
«Es un milagro que no se hayan producido centenares de víctimas», dijo Avi Pazner, vocero del primer ministro israelí, Ariel Sharon, al referirse a este hecho, que atribuyó a «un grupo terrorista internacional». Por su parte, la policía keniana detuvo a dos personas de origen árabe (lo que no obsta que sean kenianos), informó el ministro keniano de seguridad interior, Julius Sunkuli. Según el funcionario, los autores del atentado también serían árabes.
Ambos hechos, sumados al atentado en Israel (ver aparte) se produjeron cuando se celebraba el día de acción de gracias en EE.UU., un feriado religioso en ese país, por lo que el presidente George W. Bush fue tomado por sorpresa en su rancho de Texas. Mientras Bush se comunicó desde Crawford con su consejera de Seguridad, Condoleeza Rice, el secretario de Estado, Colin Powell, condenó «en los términos más fuertes» los atentados y pidió a los palestinos actuar para «erradicar la infraestructura del terrorismo». Con el fin de proteger a 350 turistas estadounidenses que se encuentran en un crucero, agentes de la embajada en Nairobi, sede que ya sufrió graves atentados, viajaron a Mombasa para coordinar su seguridad.
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