Brasil espera que una reunión de jefes de Estado pueda darles un mayor impulso a algunosasuntos que, por diferentes discrepancias,quedaron fuera de los acuerdos alcanzadospor los miembros de la OMC en la cumbreque concluyó el pasado fin de semana en Hong Kong. Según Amorim, «si hay voluntad política», las negociaciones de la Ronda de Doha pueden ser salvadas en una posible cumbre de jefes de Estado de los países del G-7 (los más industrializados) y del G-20 ( productores agrícolas en desarrollo).
La reunión está propuesta para enero próximo en Davos (Suiza), donde varios jefes de Estado viajarán para asistir al Foro Económico Mundial, en el que estarán presentes los países desarrollados y miembros del G-20, grupo liderado por Brasil e India.
Francia es uno de los países de la Unión Europea que más se resisten a una rápida eliminación de los subsidios a las exportaciones agrícolas y de las ayudas nacionales a la agricultura. Según Amorim, pese a decir que pensará en la posibilidad, Chirac manifestó varios reparos a la utilidad de la cumbre, a su representatividad y a los criterios para escoger a los países que participarán.
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