De las exequias
de
Yeltsin (abajo)
participaron
numerosos
dignatarios,
entre quienes
se destacaron
Vladimir Putina
y los ex presidentes
Clinton
y Bush padre.
(arriba).
Rusia despidió ayer con duelo nacional, honores militares y servicios religiosos a Boris Yeltsin, el hombre que acabó con el régimen comunista soviético.
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Los restos de Yeltsin fueron sepultados en medio de salvas de artillería en la alameda central del cementerio moscovita de Novodievichie, donde descansan los personajes ilustres.
Decenas de personalidades y altos funcionarios extranjeros se dieron cita en Moscú para dar el último adiós a la figura que cambió la historia del país y también la escena internacional a comienzos de los años 90.
Banderas enlutadas
El armón con el féretro de Yeltsin, precedido por oficiales que portaban las condecoraciones del primer presidente de Rusia, fue recibido en Novodievichie por una guardia militar de honor con banderas rusas enlutadas con crespones negros.
Ya junto a la tumba, la bandera que cubría el ataúd, todavía abierto, del ex presidente fue entregada a su esposa, Naina, que, como es tradición en Rusia, se despidió de su marido con un beso.
Lo mismo hicieron las dos hijas del matrimonio Yeltsin, Elena y Tatiana, tras lo cual un pope celebró el último oficioreligioso antes de que el féretro del ex jefe de Estado fuera cerrado y depositado en su tumba.
La misa de cuerpo presente fue oficiada en la Catedral de Cristo Salvador por el miembro del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa y metropolitano de Krutitsk y Kolomna, Juvenal.
Gracias precisamente a Yeltsin fue reconstruida esa catedral, que había sido dinamitada por el régimen comunista el 5 de diciembre de 1931.
Despedida
Miles de moscovitas acudieron el martes y ayer al templo mayor de la Iglesia Ortodoxa para despedirse de Yeltsin, quien falleció el lunes a la edad de 76 años, en el Hospital Clínico Central de la capital rusa como consecuencia de una insuficiencia cardíaca severa.
La ceremonia religiosa, que tuvo una duración de cerca de una hora y media, fue transmitida en directo por las principales cadenas de televisión del país.
El presidente ruso, Vladimir Putin, y su esposa, Liudmila, ambos de luto riguroso, estuvieron al lado de Naina Yeltsin, la viuda del ex mandatario, y de los miembros de su familia.
Además de varios jefes de Estado y de gobierno asistieron también los ex presidentes estadounidenses Bill Clinton y George Bush, y el primer y último presidente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov.
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