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9 de abril 2007 - 00:00

Dura condena pascual del Papa

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Benedicto XVI
Ciudad del Vaticano - El Papa denunció ayer las numerosas «heridas» que el mundo padece en la actualidad, como el «terrorismo, la violencia, a veces justificada por la religión, la explotación de la persona», al impartir la bendición «Urbi et Orbi» (a la ciudad y al mundo) desde la fachada de la basílica de San Pedro, tras la misa solemne de Pascua.

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Benedicto XVI habló ante unas cincuenta mil personas congregadas en la plaza vaticana, algunas con sus trajes tradicionales, banderas nacionales y alfombras de flores.

El Pontífice citó entre esas «heridas» al «terrorismo y los secuestros de personas», los «mil rostros de la violencia, a veces justificada en nombre de la religión», el «desprecio de la vida», la «violación de los derechos humanos», el « flagelo del hambre y las enfermedades incurables» aunque no hizo mención a la pena de muerte a pesar de la presencia de una manifestación contra esa condena que terminó en la Plaza San Pedro mientras se dictaba la bendición.

El mensaje papal fue transmitido por cien emisoras de televisión, en directo, a más de 60 países, y el saludo pascual lo pronunció en 62 idiomas, entre ellos chino, árabe, hebreo, esperanto, latín y arameo (la lengua en que hablaba Jesús).

  • Dura prueba

  • «Cuántas heridas, cuánto dolor en el mundo, son males que ponen a dura prueba incluso la fe, sobre todo cuando se abaten sobre los inocentes, por ejemplo los niños víctimas de las guerras, las enfermedades y el hambre», afirmó el Pontífice en su mensaje.

    «Sólo un Dios que nos ama hasta el extremo de tomar sobre sí nuestras heridas y nuestro dolor, sobre todo el inocente, es digno de fe», explicó Benedicto XVI. El Pontífice enumeró desde las calamidades naturales a las crisis africanas y asiáticas, con menciones específicas a Israel, la Autoridad-Palestina, Irak y Líbano.

    Benedicto XVI destacó la situación de «Afganistán, marcado por la creciente inquietud e inestabilidad», mientras que «en Medio Oriente -junto a signos de esperanza en el diálogo entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina- nada bueno viene de Irak, ensangrentado por continuas tragedias y los civiles que huyen».

    «En Líbano, el estado de las instituciones políticas amenaza el rol que el país está llamado a desarrollar en la región e hipoteca gravemente su futuro», advirtió el Papa.

    El Pontífice saludó de modo especial a los cristianos de Medio Oriente. «No puedo olvidar -dijo- las dificultades que las comunidades cristianas afrontan diariamente, ni el éxodo de los cristianos de la tierra bendita que es cuna de nuestra fe.» De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto de Seguridad y Educación Vial, y según se suponía, la cantidad de accidentes viales ocurridos durante el primer trimestre del año aumentó 30% con respecto al mismo período del año anterior.

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