Jerusalén (EFE, ANSA) - El primer ministro israelí, Ariel Sharon, aseguró ayer que no dejará que «un engaño partidario dicte una política», en referencia al voto que dio el domingo el Likud en contra de la creación de un Estado palestino. Mientras, la Casa Blanca envió un mensaje al comité central de ese partido, en el que advirtió que «la creación del Estado palestino es un objetivo del proceso de paz».
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El domingo los 2.700 miembros del Likud votaron mayoritariamente por rechazar la creación de un Estado palestino, con lo que virtualmente pusieron en jaque el liderazgo de Sharon, quien esperaba poder demorar un pronunciamiento de ese tipo para no obstaculizar eventuales negociaciones de paz.
«El presidente continúa pensando que la mejor vía para alcanzar la paz es a través de la creación de un Estado palestino, que viva en seguridad al lado de Israel», afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer. «Esto es lo que Bush quiere que suceda, y sobre esto continuaremos presionando», agregó.
Por su parte, Sharon declaró en la última jornada: «Fui elegido para ser el primer ministro por una mayoría de dos tercios. No dejaré que un engaño partidario dicte la política. Soy responsable por lo que sucedió y debo crear la política acorde con las decisiones que he tomado».
En tanto, el canciller israelí, Shimon Peres, estimó que Israel seguirá siendo un «Estado judío y democrático solamente si crea, a su lado, un Estado palestino desmilitarizado». «La decisión del Likud de decir no a un Estado palestino significa dejar hacer a la demografía y provocar, a largo plazo, la desaparición de Israel como un Estado judío», afirmó Peres en un comunicado.
• Acusaciones
Para muchos analistas, el responsable de la humillante derrota sufrida por Sharon es el ex premier Benjamin Netanyahu. «Bibi», como es conocido, está acusado por los adeptos de Sharon de sabotear el gobierno de unidad nacional que está en el poder desde el 7 de marzo de 2001, con el fin de obligar a celebrar elecciones generales que podrían llevarlo de nuevo al poder. Todos los sondeos muestran que Netanyahu cuenta con más apoyo que Sharon dentro del comité central del Likud.
Para Bush, en tanto, la decisión del Likud podría dificultar, al menos por el momento, la posibilidad de obtener la cooperación del líder palestino, Yasser Arafat, quien en la última jornada salió de Ramallah por primera vez desde diciembre pasado.
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