2 de abril 2003 - 00:00

Duras escenas sobre Bagdad

Bagdad y Ciudad del Vaticano (ANSA, EFE) - Las muertes civiles causadas por los bombardeos angloestadounidenses lanzados durante los últimos días contra las principales ciudades de Irak generaron la condena de la Cruz Roja Internacional. El vocero de ese organismo en Bagdad, Roland Huguen Benjamin, calificó como un «horror» los ataques aéreos lanzados sobre la capital iraquí durante el martes.

«Nuestro equipo de cuatro personas acudió al hospital de Al Hillá, al sur de Bagdad. Lo que vio allí es un horror. Hay decenas de cuerpos descuartizados», dijo Huguen Benjamin, en referencia a las víctimas de los bombardeos lanzados contra esa localidad esta mañana. Los bombardeos causaron «decenas de muertos y 45O heridos», agregó el vocero.

«Nos preguntamos qué tipo de armas fueron utilizadas durante los bombardeos que tuvieron lugar ayer en Hindiya, una región agrícola a la salida de la ciudad de Al Hillá», añadió Huguen Benjamin.

«Se trata de mujeres y de niños. Todos son civiles, agricultores y sus familias que se encontraban en sus tierras o en sus casas», narró el vocero del CICR en la capital iraquí.
El director del hospital de Al Hillá, Murtada Abbas, dijo que 33 civiles, entre ellos varios niños, murieron y otras 310 personas resultaron heridas en un bombardeo efectuado el martes sobre Al Hillá.

• Denuncia

El vocero del CICR precisó que parte de las bombas cayeron sobre el barrio residencial de Nader, en la periferia sur de esta ciudad, situada en la provincia de Babilonia.

Un testigo aseguró que quince miembros de una misma familia murieron cuando el vehículo en el que viajaban fue alcanzado por un cohete lanzado desde un helicóptero Apache cerca de Al Hillá
.

Por su parte, la organización de derechos humanos, Human Rights Watch denunció que los Estados Unidos utilizan en Irak bombas de racimo, prohibidas por la ONU, con un elevado índice de error que ponen en peligro a los civiles y a los propios soldados.

Estos proyectiles se abren en el aire y dejan caer cientos de pequeñas bombas del tamaño de un lata de gaseosa. Pero, 23% de las bombas no explotan cuando caen al suelo, dependiendo del tipo de proyectil usado, el terreno en el que aterrizan y las condiciones atmosféricas, según Mark Hiznay, investigador de Human Rights Watch.

Las municiones que no estallan se convierten en minas terrestres, que ya se cobraron la vida de dos marines estadounidenses desde que comenzó la guerra, según la organización de derechos humanos. Se desconoce cuántos iraquíes murieron por esta causa
.

Dejá tu comentario

Te puede interesar