11 de septiembre 2002 - 00:00

Economía se recupera antes de lo previsto

Washington - Algo que no ha cambiado durante el año transcurrido desde que los terroristas atacaron Nueva York y Washington es la opinión del secretario del Tesoro, Paul O'Neill, sobre la economía de los Estados Unidos. A los dos días de que los terroristas secuestraron aviones y los estrellaron contra el World Trade Center y el Pentágono el año pasado, O'Neill dijo: «Las perspectivas de una recuperación en la economía permanecen inalteradas». Un año más tarde, esa perspectiva ha probado ser correcta, señaló.

En una entrevista difundida la semana pasada el secretario preveía que la economía crezca a un ritmo de entre 3% y 3,5% para el final del año, «donde yo creía que estaríamos».

«Desde un punto de vista económico, no hemos sufrido un golpe enorme», dijo O'Neill. «Nuestra capacidad de crear valor sobrevive.»

Los economistas están prediciendo un ritmo de crecimiento más lento que el secretario del Tesoro. Una encuesta divulgada ayer muestra que esperan que el Producto Bruto Interno (PBI) aumentará a un ritmo de 2,9% en los tres últimos meses de este año. Esto es menos que 3% predicho en el sondeo del mes pasado por la firma de pronósticos económicos Blue Chip Economic Indicators entre unos 50 analistas.

•Expansión

Después de los ataques, los economistas borraron sus predicciones de que habría crecimiento en el cuarto trimestre del año pasado. Esperaban que la economía se contrajera a un ritmo de 1,3% entre octubre y el final de diciembre, según el sondeo de Blue Chip de octubre de 2001. En lugar de eso, la economía se expandió a un ritmo de 2,7% en el trimestre final, y de 3% en la primera mitad de 2002.

La recuperación sobrevino al cabo de tres trimestres de contracción, el tramo negativo más prolongado desde la recesión de 1990-1991.

Uno de los resultados de la recesión fue el abatimiento de la inversión empresarial, la cual, en opinión de funcionarios de la Reserva Federal y de economistas, debe mejorar para que se acelere el crecimiento. O'Neill atribuyó la flaqueza del gasto empresarial a un exceso de oferta, antes que al terrorismo.

«No creo que los ataques estén teniendo un efecto directo en las decisiones sobre inversión», dijo O'Neill. En cuanto a la confianza del consumidor, el secretario dijo que nunca convino con los «psicólogos aficionados» en que «se quebrantaría el espíritu de los Estados Unidos».

O'Neill conmemorará el aniversario de los ataques participando en un momento de silencio a las 8.46 a.m., dispuesto por el gobierno del presidente
George W. Bush, antes de asistir a una ceremonia de recordación en el Pentágono. El personal del Departamento del Tesoro se congregará al mediodía para recordar a sus dos colegas que murieron en el World Trade Center.

El secretario del Tesoro estadounidense acababa de llegar al Imperial Hotel de Tokio el pasado 11 de setiembre, cuando los terroristas estrellaron aviones en el World Trade Center, el Pentágono y un campo en el estado natal de O'Neill, Pennsylvania. O'Neill dijo que miró la televisión en su habitación y reaccionó «con incredulidad», pensando inicialmente que había sido un «trágico error del control de tráfico aéreo», antes de preocuparse por la posibilidad de que hubiera más ataques.

Trabajando toda la noche en Japón, O'Neill y el entonces ministro de Finanzas de Canadá,
Paul Martin, redactaron una declaración a nombre del Grupo de Siete -conjunto de potencias industrializadas-, en que prometían «proveer liquidez para asegurar que los mercados financieros operen de manera ordenada». O'Neill dijo que al conversar con sus asesores del Tesoro su principal meta era evitar un pánico entre los operadores de bonos y de acciones.

Dejá tu comentario

Te puede interesar