18 de abril 2005 - 00:00

Ecuador: buscaban ayer una solución a la crisis

Las manifestaciones opositoras del sábado a la noche en Quito derivaron en enfrentamientoscon la policía. “Que se vayan todos”, es el eslogan, como en la Argentina de 2001.
Las manifestaciones opositoras del sábado a la noche en Quito derivaron en enfrentamientos con la policía. “Que se vayan todos”, es el eslogan, como en la Argentina de 2001.
Quito (Reuters, AFP, EFE, ASN, DPA) - El Parlamento de Ecuador se encontraba reunido anoche en busca de una solución política para la crisis que estremece al país por el control de la Corte Suprema, una misión en la que ha fracasado anteriormente, lo que ha desatado crecientes protestas que asedian al presidente Lucio Gutiérrez.

El país vive una aguda pugna política desde que en diciembre una mayoría legislativa oficialista destituyera a los 31 jueces de la Corte (CSJ) por sus supuestos nexos con la oposición y los reemplazara con jueces afines, pese a que la Legislatura no tenía facultad constitucional para intervenir el tribunal.

El oficialismo y la oposición no han podido encontrar una vía política para reestructurar la CSJ, un bloqueo que ha crispado los ánimos de la población que demanda en las calles de Quito la instauración de un sistema judicial independiente y la salida de Gutiérrez.

• Cuestionamiento

«¡Lucio, fuera!» es el gritoque corearon espontáneamente miles de personas ayer al mediodía en los estadios de fútbol de Quito, en lo que se constituyó en el último eslabón de una cadena de manifestaciones populares contra el mandatario, que han incluido el retumbar de cacerolas (como en la Argentina en 2001) y las bocinas de automotores. Una de las consignas preferidas es «que se vayan todos».

Las protestas -que han desafiado el poder de Gutiérrez al ignorar el estado de excepción, finalmente eliminado el sábado- llegaron incluso en la madrugada de ayer a las inmediaciones del Palacio Presidencial, rememorando las escenas que precedieron a la caída de dos mandatarios en la última década en revueltas populares. Al menos 30 personas fueron detenidas en esta acción.

En medio de la presión de los «forajidos» -término con el que el presidente calificó a sus detractores-, Gutiérrez esperaba al cierre de esta edición que el Parlamento de 100 miembros aprobara una resolución para cesar a la CSJ y legitimar un decreto que emitió el viernes en este mismo sentido, con la esperanza de asegurar su gestión.

La oposición cuestiona el mecanismo usado por Gutiérrez para cesar a la Corte calificándolo de «dictatorial», por lo que es renuente a aprobar un texto que vuelva constitucional la intervención del Ejecutivo en otra función del Estado.

Pero la cesación de la CSJ no es el único obstáculo por resolver. El mecanismo para la selección y el nombramiento de los nuevos magistrados es un tema en que la oposición y el oficialismo mantienen posiciones encontradas, que, según analistas políticos, serán difíciles de acercar, con el riesgo de que la disputa se dilate y propague a partir de hoy las protestas más allá de Quito.

• Proyectos

Los cambios en el sistema judicial se aprobarían a través de una ley. Pero Gutiérrez y la oposición tienen dos proyectos diferentes, cuya suerte final quedará en manos del presidente, quien podría promulgar o vetar el procedimiento que apruebe finalmente la mayoría.

En caso de que quede sin efecto el nombramiento de la Corte que Gutiérrez cesó el viernes, según observadores se puede apelar todo lo actuado por el tribunal, es decir, la anulación de los juicios que pesaban sobre los ex presidentes
Abadalá Bucaram y Gustavo Novoa, y el ex vice Alberto Dahik, quienes pudieron regresar al país del exilio. Esa determinación de la CSJ terminó por caldear los ánimos de una población harta de los escándalos de corrupción.

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