Irán tendrá que "rendir cuentas" por su intento fallido de matar al embajador de Arabia Saudita, y se enfrenta a la condena internacional por el frustrado asesinato, dijo este miércoles el vicepresidente estadounidense, Joe Biden. Por su parte, el canciller iraní, Ali Akbar Salehi, dijo que Estados Unidos deberá pedir perdón por sus imputaciones. "Las acusaciones estadounidenses son maliciosas y les aseguro que se tendrán que disculpar en el futuro", dijo el ministro a la canal de TV iraní en árabe Al Alam
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El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos el martes contra dos hombres por conspirar con sectores del gobierno iraní para matar al embajador saudita Adel al Jubeir en territorio estadounidense.
El supuesto complot incluía detonar una bomba en un restaurante que el diplomático frecuentaba, un acto que también podría haber cobrado las vidas de un sinnúmero de inocentes. Además, medios estadounidenses citaron a fuentes gubernamentales que indicaron que el plan terrorista incluía atacar embajadas en Buenos Aires.
"Se trata de un acto atroz, del que los iraníes tendrán que rendir cuentas", dijo Biden en el programa "Good Morning America" de la cadena ABC.
"Lo primero que hacemos es asegurarnos de que todo el mundo y todas las capitales del mundo entiendan lo que los iraníes tenían en mente", dijo.
Biden llamó a la supuesta trama "una barbaridad que viola una de las premisas fundamentales, que es la seguridad y la inmunidad de los diplomáticos".
"Estamos en el proceso de unir a la opinión pública mundial para, a continuación, aislar y condenar su comportamiento", dijo el vicepresidente.
Una denuncia penal fue puesta el martes en Washington contra Manssor Arbabsiar, un iraní naturalizado estadounidense, y Gholam Shakuri, un miembro de la Fuerza Quds, con base en Irán, una unidad de élite del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica de ese país, por el presunto complot.
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