EEUU: Bush salió a respaldar a su secretario de Justicia
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Alberto Gonzalez
Algunos mails muestran que el gobierno estaba preocupado por las posibles derivaciones políticas de los despidos, en especial en referencia a algunas víctimas particulares de la purga, como el fiscal Bud Cummins, de Arkansas, quien fue removido para hacer lugar a un protegido de Karl Rove, el principal asesor político del presidente Bush.
Las comunicaciones electrónicas indican que funcionarios del gobierno estaban preocupados por la posibilidad de que estos fiscales despedidos pudieran ser llamados a prestar testimonio ante el Congreso.
También muestran que entre los fiscales de la "lista negra" del Departamento de Justicia figuraba también Patrick Fitzgerald, de Illinois, jefe de la investigación del CIA-gate sobre el desenmascaramiento de la espía Valerie Plame por parte de funcionarios de la Casa Blanca, quienes buscaron así vengarse de su esposo, el diplomático Joe Wilson, por su posición crítica frente a la invasión de Irak.
La lista de fiscales indeseables había sido preparada por la ex jefe de gabinete de Gonzáles, Kyle Sampson, y enviado a la entonces asesora legal de la Casa Blanca, Harriet Myers, como primer paso para evaluar los pasos a seguir contra los funcionarios considerados desleales al gobierno de Bush.
A pesar del sólido respaldo de Bush, en Washington comienzan a sonar los nombres de los posibles sucesores de Gonzáles.



