21 de octubre 2002 - 00:00

EEUU: detenidos no tienen relación con francotirador

La policía detuvo hoy en Virginia, a pocos kilómetros de donde el misterioso francotirador atacó el sábado por última vez, a dos trabajadores indocumentados -uno mexicano y otro guatemalteco- que intentaron cobrar un rescate enviando una nota falsa a los investigadores que siguen la pista del asesino que aterroriza a Washington y sus alrededores.
   
Lo que esta mañana parecía ser un decisivo golpe en la cacería del francotirador -que ya mató a nueve personas y dejó tres heridas- se desvaneció rápidamente cuando se supo que la policía detuvo a los dos sospechosos para interrogarlos y que estarían involucrados en una maniobra para obtener dinero a cambio de falsa información.
   
Los dos detenidos, según fuentes citadas por la cadena televisiva CNN, son un mexicano de 24 años y un guatemalteco, ambos inmigrantes ilegales y con ninguna relación con el caso del francotirador.
   
El sheriff del condado de Hanover, Stuart Cook, dijo que los dos hombres fueron detenidos a las 8.45 de la mañana hora local y que "quedaron en custodia para ser interrogados en relación con los ataques del francotirador".
   
Cook se excusó de dar más detalles sobre los arrestos de esta mañana.
  
Según trascendió, los dos estafadores habrían dejado una nota en la zona boscosa desde donde el sábado último el francotirador disparó contra su decimosegunda víctima, un hombre de 37 años.

Con una llamada a la "línea caliente" dispuesta por los investigadores para recibir pistas de la población, los dos hombres habrían señalado a la policía el lugar donde encontrar el mensaje. El domingo, el jefe del equipo policial que persigue al francotirador, Charles Moose, confirmó con un anuncio público que un mensaje había sido hallado y pidió al francotirador que llamara al número indicado en el papel.
   
Algunas fuentes señalaron que la policía logró identificar la zona desde donde partió la llamada a la "línea caliente", desplegando la vigilancia sobre varias cabinas telefónicas de Richmond, en Virginia, a unos 20 kilómetros de donde el francotirador disparó por última vez.
   
La trampa contra los dos extorsionadores se activó esta mañana, cuando un vehículo blanco se acercó a una de las cabinas telefónicas, cerca de una estación de combustible, y que estaba siendo vigilada por la policía.
   
Los agentes entraron inmediatamente en acción, irrumpiendo dentro del vehículo y deteniendo al conductor. Poco después fue arrestada otra persona, presuntamente relacionada con el intento de extorsión.
   
Una vez disipada la esperanza de un vuelco favorable en la persecución del asesino, Moore ofreció una conferencia de prensa en Maryland para enviar un nuevo mensaje público al francotirador.
   
"Estamos por responder al mensaje que hemos recibido", fue la frase enigmática de Moose, pero que dejó entender que, a pesar de la interferencia de los extorsionadores, la policía logró establecer una línea de contacto con el francotirador.
   
Hasta ahora, el único mensaje conocido del asesino es una carta de tarot, la conocida como "la muerte", con una leyenda que dice: "querido policía, soy Dios".
   
La policía quiso mantener esa pista en secreto, pero fue difundida por los medios, creando desaliento y enojo entre los investigadores.
   
Entretanto, las pericias balísticas confirmaron que el ataque del sábado en la noche en Virginia, en un estacionamiento en cercanías de la carretera I-95, unos 120 kilómetros al sur de Washington, fue también obra del francotirador, que sigue utilizando el mismo tipo de proyectil.

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