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La capital del jazz, construida bajo el nivel del mar, no sufrió ninguna marejada, pero quedó con calles con dos metros de agua, en tanto que en el noroeste del Golfo de México, entre Luisiana y Mississippi, por donde pasó el huracán, se reportaron graves daños.
El sexto huracán de la temporada alcanzó el grado cinco de la escala Saffir-Simpson (de uno cinco), cuando volvió al golfo tras su paso por Florida. En el trayecto iba en grado tres, al tocar tierra subió a cuatro, pero ocho horas después bajó hasta el grado uno y se debilitaba.
Tres ancianos murieron durante la evacuación de Nueva Orleans por la llegada del huracán Katrina, que involucró a más de un millón de personas, y cuando el temporal cruzó la ciudad dañó el techo de un estadio gigante que albergaba a miles de refugiados.
El viento, de más de 160 kilómetros por hora, rompió algunos paneles de la cobertura metálica del Superdome, pero los refugiados resistieron y no dejaron el lugar.
A las 14 de Argentina, el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de los Estados Unidos informó que el vendabal avanzaba a 27 kilómetros por hora con vientos de 169 kiómetros pero tenía ráfagas fuertes y tornados aislados en su recorrido.
El Katrina entró al continente por el límite fronterizo entre los estados de Luisiana y Mississippi, con lluvias torrenciales y vientos que lo situaban en la categoría cuatro.
El CNH mantuvo el alerta de huracán para todo el área central del Golfo de México, desde Morgan City, en Luisiana, hasta la frontera entre Alabama y Florida, lo que incluye a Nueva Orleans, una de las ciudades más grandes de la costa.
El huracán se dirigió hacia el norte y los meteorólogos creen que su rumbo sigue por el sureste de Mississippi hasta internarse a la noche en la zona central del estado.
A su paso, la tempestad dejó como consecuencia inesperada la elevación del precio del petróleo, debido a que obligó a las autoridades a paralizar las plataformas petroleras del golfo y por consiguiente a cortar el suministro de crudo.
El presidente norteamericano George W. Bush autorizó el uso de las reservas estratégicas de petróleo porque las refinerías del país dejaron de procesar un millón de barriles diarios y declaró la emergencia nacional para auxiliar a la región.
Pero en Nueva Orleans, la gobernadora de Luisiana, Kathleen Blanco, afirmó que "no hay riesgo inminente para los refugiados", en referencia a los asilados del Superdome, un estadio de fútbol americano con capacidad para 77.000 espectadores.
El pasado jueves, Katrina entró a Florida en Hallandale y cruzó de norte a sur Miami.
En Miami las actividades se reanudaron hoy, mientras todavía estaban sin electricidad 268.000 hogares y otros 118.000 en el vecino condado de Broward y las clases seguían suspendidas para decenas de miles de escolares y universitarios.