Tampa, Estados Unidos (EFE, ANSA) - El acto suicida de un adolescente que estrelló una avioneta contra un edificio de Tampa el sábado, en un acto de emulación de los atentados del 11 de setiembre, dejó una vez más al descubierto deficiencias en la seguridad aérea de EE.UU., y a su vez abre más interrogantes sobre la personalidad de algunos jóvenes norteamericanos.
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Los jets F-15 de la Fuerza Aérea llegaron tarde a interceptar al Cessna 172R que Charle J. Bishop, de 15 años, había robado de la escuela de pilotaje en que estudiaba y que luego embistiera el edificio de 42 pisos del Bank of America en Tampa.
El atraso se produjo aparentemente por la misma causa que el 11 de setiembre, cuando los aviones interceptores llegaron a Nueva York ocho minutos después de los ataques contra las Torres Gemelas: fueron enviados desde una base demasiado distante y luego de una complicada burocracia.
«La operación de respuesta estaba en proceso cuando la avioneta se estrelló contra el edificio», dijo al diario «The Miami Herald» Butch Wilson, de la Oficina Nacional de Seguridad Aérea. El funcionario agregó que «es demasiado larga y lenta» la operación para informar, dar la alerta, coordinar y poner en el aire los aviones interceptores. En este caso, las comunicaciones debieron ir desde Tampa a Washington y desde ahí al North American Aerospace Defense Command (NORAD), que dio la orden a los jets de la base de Homestead.
Mientras, las autoridades descartaron la posibilidad de que el joven suicida fuera un terrorista. La policía de Tampa cree que Bishop era más bien un adolescente «con problemas» que un terrorista, a pesar de haber escrito en una nota suicida su simpatía por Osama bin Laden. Los compañeros y profesores de Bishop dijeron a la policía que el muchacho era un solitario que hablaba de automóviles y cuyo mejor amigo era un perro.
A éste se suma el caso de John Walker, el joven enrolado en las filas de Al-Qaeda en Afganistán. Bishop tenía como Walker, una familia desarticulada a sus espaldas: vivía con su madre Julia, y jamás mencionaba a su padre a quien no conoció, aunque muchos presumen que era de origen árabe (de apellido Bisharra).
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