Hace poco tiempo había sido agredido con tomates y huevos.
El embajador estadounidense en Siria, Robert Ford, abandonó Damasco, ante los temores por su seguridad personal.
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Ford se fue a Washington para pasar "unas vacaciones sin fecha fija de vuelta", en protesta también por las limitaciones a su libertad de movimiento y por los repetidos ataques del régimen de Bashar al Assad a los opositores.
Ford había criticado la represión de las protestas, algo que le valió los ataques del régimen, que lo acusó de interferencia en asuntos internos del país y de incitación contra la autoridad.
Simpatizantes del régimen del presidente atacaron en julio las embajadas francesa y estadounidense en la capital. También fue atacado un convoy de la embajada.
Recientemente, a Ford le lanzaron tomates y huevos cuando se acercó a una mezquita cerca de un barrio de Damasco en la que había habido antes manifestaciones de protesta contra Assad.
Más de 3.000 personas perdieron la vida desde el inicio de las protestas contra el régimen en marzo y su violenta represión.
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