16 de agosto 2013 - 23:38

Egipto en alerta máxima: hablan ya de 100 muertos en el "viernes de la ira"

Más de cien personas murieron en los choques entre partidarios y opositores del depuesto presidente egipcio Mohamed Mursi en El Cairo, informaron los Hermanos Musulmanes en su página web.

La Hermandad responsabilizó a las fuerzas del Ministerio del Interior y al ejército de los fallecidos.

Anteriormente, los islamistas habían anunciado que más de sesenta personas habían perdido la vida en los enfrentamientos en el barrio de Ramses, en el centro de la capital.

La televisión egipcia señaló que las fuerzas armadas han enviado refuerzos a la zona para controlar la situación.

Mientras, se ha extendido el incendio declarado en un edificio de una compañía de construcción a otros inmuebles del barrio.

Una fuente de los servicios de seguridad dijo a Efe que al menos quince personas fallecieron y decenas resultaron heridas por disparos contra una comisaría en Ramsés.

La fuente culpó del ataque contra la comisaría de Ezbeqiya, una de las principales de la capital, a miembros de los Hermanos Musulmanes.

El Ministerio de Sanidad ha confirmado por ahora 17 muertos y 82 heridos en todo el país.

Tras los rezos del viernes, decenas de miles de islamistas salieron a la calle en varias ciudades de Egipto para protestar contra la violencia policial y la destitución en un golpe militar del presidente Mohamed Mursi, muchos con pancartas del ex mandatario de los Hemanos Musulmanes.

El Ejército bloqueó el acceso a varias calles y plazas en la capital El Cairo, pero se mantuvo alejada de los lugares de reunión. En la plaza Ramsés se congregaron hasta 20.000 personas hasta el mediodía, sin la presencia de las fuerzas de seguridad.

Esta mañana el Ejército había desplegado efectivos en algunas plazas y ante determinados ministerios. La policía tiene orden de disparar con munición real contra saqueadores y saboteadores.

En la capital fueron enterradas numerosas víctimas de los sucesos violentos del miércoles, desatados por el desalojo forzoso de las protestas islamistas por parte de la policía, y que se extendieron a todo el país. Murieron más de 600 personas.

Según medios locales, tras los rezos del viernes en algunas mezquitas se produjeron también fuertes intercambios de insultos entre creyentes de distintas tendencias políticas.

Mientras, saboteadores pusieron explosivos en una línea de ferrocarril que une el noroeste Egipto con Alejandría y El Cairo.

El movimiento 6 de abril emitió un comunicado en el que responsabiliza de la violencia de los últimos días tanto a los Hermanos Musulmanes como a la cúpula militar. "La cúpula de los Hermanos Musulmanes sacrificó la vida de sus seguidores por el poder y las fuerzas de seguridad no dudaron en actuar con toda la violencia y brutalidad hacia esas personas".

Dejá tu comentario

Te puede interesar