Washington - El padre de un hombre afroamericano que fue baleado por policías en una ciudad del estado estadounidense de Wisconsin dijo ayer que su hijo estaba paralítico de la cintura para abajo, luego de que manifestantes quemaran autos y destrozaran negocios en una segunda noche de disturbios para exigir la detención de los agentes involucrados.
El caos vuelve a las calles de EE.UU. por otro ataque racista de la Policía
Ocurrió en Wisconsin, donde ya se registraron dos noches de disturbios. La violencia contra la comunidad afroestadounidense dominó la campaña presidencial.
-
Venezuela negocia con el FMI un acceso rápido a sus activos para enfrentar las consecuencias de los terremotos
-
Terremotos en Venezuela: aumenta a 3.811 el número de fallecidos tras los sismos
EN LLAMAS. Los uniformados dispararon por la espalda a Jacob Blake cuando se dirigía a su automóvil en el que se encontraban tres de los hijos de la víctima.
De cara a las elecciones generales de noviembre en Estados Unidos, el nuevo caso de gatillo fácil con tintes racistas promete meterse en la agenda política tres meses después de que el asesinato del afroamericano George Floyd por un uniformado blanco en Minesota desencadenara una ola de protestas en Estados Unidos y otros países.
El padre de Jacob Blake dijo al diario Chicago Sun-Times que los médicos que atienden a su hijo le dijeron que recibió ocho disparos durante el incidente con la policía del domingo por la tarde en Kenosha, que fue grabado en video con un teléfono celular y desató fuertes protestas en esta localidad del suroeste de Wisconsin. La indignación por el tiroteo volvió a sentirse en las calles de Kenosha ayer por segunda noche consecutiva, con la policía disparando gases lacrimógenos contra cientos de manifestantes que desafiaron un toque de queda nocturno.
En el video que circuló por Internet y las redes sociales, se ve a por lo menos dos policías disparar repetidas veces contra Blake por la espalda cuando éste intenta subirse a su camioneta.
Lo sucedido fue duramente condenado por el gobernador de Wisconsin, el demócrata Tony Evers, quien ayer pidió el despliegue de 125 miembros de la Guardia Nacional del estado en Kenosha luego de que manifestantes prendieran fuego varios autos, destrozaran vidrieras de negocios y se enfrentaran con la policía la noche anterior. El funcionario dijo que no había visto ninguna información que mostrara que Blake tuviera algún tipo de arma, pero agregó que el caso aún estaba siendo investigado por el Departamento de Justicia del estado.
El candidato presidencial demócrata para las elecciones del 3 de noviembre, Joe Biden, dijo que los oficiales responsables “deben rendir cuentas”. “Esta mañana, la nación vuelve a despertarse otra vez más con pesar e indignación por el hecho de que otro afroamericano haya sido víctima de un uso excesivo de la fuerza”, dijo el exvicepresidente en un comunicado a poco más de dos meses de los comicios del 3 de noviembre. “Esos disparos perforan el alma de nuestra nación”, agregó.
Los republicanos, que esta semana celebran la convención que consagrará a Donald Trump como candidato a la reelección, así como los sindicatos de policía, acusaron a los demócratas de prejuzgar los hechos. Políticos republicanos de Wisconsin también condenaron las protestas, haciéndose eco del énfasis en la ley y el orden que promueve Trump.



