10 de julio 2008 - 00:00

El Congreso italiano dio el primer paso para concederle inmunidad a Berlusconi

El Congreso italiano dio el primer paso para concederle inmunidad a Berlusconi
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, inició el jueves con éxito el camino parlamentario para garantizarse la inmunidad judicial, con la aprobación en la Cámara de Diputados de un proyecto de ley que suspenderá sus asuntos pendientes con la justicia.

La ley, que cubre a los titulares de los cuatro principales cargos del Estado, incluido el de Berlusconi, fue adoptada por amplia mayoría, con 309 votos a favor, 236 en contra y 30 abstenciones.

Los dos mayores partidos de la oposición, Partido Democrático (PD) e Italia de los Valores, votaron en contra de la llamada ley "salvad al primer ministro".

El texto fue presentado por el ministro de Justicia, Angelino Alfano, y acuerda la "suspensión temporal" de los procesos judiciales contra el presidente de la República, los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, así como del jefe de gobierno, Berlusconi, quien en realidad es el único que tiene cuentas pendientes con la justicia.

Ahora, deberá ser aprobado por el Senado para que entre vigor. La adopción de la ley permitirá a Berlusconi la suspensión del juicio en el que está imputado junto con el abogado inglés David Mills por haberle pagado supuestamente 600.000 dólares por un falso testimonio.

La norma cubre a los dirigentes políticos durante todo su mandato y suspende también los plazos de la prescripción.

Entrará en vigor en un plazo récord tras su aprobación por el Senado en julio. Según el ministro de Justicia, Angelino Alfano, con esa ley se quiere proteger a los mayores cargos de Estado de manera que trabajen "con serenidad".

"A partir de hoy hemos tomado el toro por los cuernos para liberar a la política italiana del uso político de la justicia", clamó en la sala plenaria Fabrizio Cicchitto, vocero de la formación fundada por Berlusconi, el Partido de las Libertades.

La oposición de izquierda, fuertemente debilitada tras la fuerte derrota electoral de abril, se opuso en bloque a la medida, que garantiza la inmunidad y la impunidad de uno de los hombres más ricos de Italia, dueño de un imperio mediático, elegido en abril pasado por tercera vez primer ministro.

"Es una ley para favorecer a una sola persona y su aprobación no era urgente, este país tiene otras urgencias como las pensiones y los salarios bajos. Para combatir esos problemas estamos dispuestos a aprobar medidas urgentes no para proteger a Berlusconi", afirmó Walter Veltroni, líder del PD.

La batalla de Berlusconi contra los jueces empezó a inicios de los años 90 cuando el magnate de las comunicaciones decidió entrar en política pese, o debido según sus detractores, a los numerosos procesos judiciales que tenía pendientes.

Desde entonces ha intentado desacreditar a la magistratura, tachándola de ser "togas rojas", el brazo armado de la oposición de izquierda.

Hace un mes acusó a los jueces de ser un cáncer, "la metástasis de la democracia", lo que generó críticas inclusive de varios representantes de la asociación de comerciantes, entre sus mayores aliados.

"Está obsesionado con los magistrados y tiene una pasión por los abogados. A los primeros los desprecia mientras que a los segundos los hace elegir en el Parlamento", comentó recientemente la influyente revista católica Familia Cristiana.

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