Harare (AFP, ANSA) - El dictador de Zimbabwe, Robert Mugabe, parecía ayer dispuesto a entregar el poder, según varias fuentes políticas y diplomáticas en el país, aunque el líder opositor, Morgan Tsvangirai, insistió en que sólo asumirá el gobierno si se reconoce su victoria en los comicios del último sábado.
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Mugabe, de 84 años, está dispuesto a dimitir, pero antes tiene que llegar a un acuerdo con el jefe del Estado Mayor, Constantine Chiwenga, explicó un responsable del partido oficialista, Zanu-PF. «Está dispuesto a renunciar porque no quiere ponerse en un brete», aseguró bajo anonimato. «Sólo hay una persona que lo bloquea, el jefe del Estado Mayor», añadió.
Por el momento, la comisión electoral no ha difundido resultados de la elección presidencial, celebrada el sábado. Pero según el responsable del Zanu-PF, Tsvangirai obtuvo 48% de los sufragios. Eso significa que no cuenta con la mayoría absoluta, y que por ello es necesaria una segunda vuelta, algo que Mugabe no está dispuesto a tolerar.
EE.UU. y la Unión Europea dijeron que el triunfo en los comicios fue para la oposición y que cualquier intento de Mugabe de permanecer en el poder equivaldrá a un golpe de Estado.
Sin violencia
Dos diplomáticos europeos en Harare confirmaron también el principio de acuerdo entre oposición y poder. «Todo indica que Mugabe dejará el poder sin violencia», indicó una de ellas.
Zimbabwe -ex Rodhesia- fue en el pasado el país más rico del Africa Austral, sobre todo por su explotación agrícola, pero las políticas populistas de Mugabe lo llevaron al caos.
Una reforma agraria desastrosa desposeyó de sus tierras a los granjeros blancos, y el país se hundió en una hiperinflación que hoy llega a 150.000% y en un desempleo de 80%. Además, es agudo el desabastecimiento de productos básicos como el pan y el aceite.
Las fuerzas de seguridad estaban el martes en alerta máxima, particularmente en Harare, aunque la calma reinaba en la capital.
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