La Habana - La lectura de novelas de espías, en Cuba, no tiene sentido. El espionaje en la isla es lo cotidiano y su presencia en la realidad supera a la ficción. A pesar de ello todavía, a veces, sorprende. Y eso ocurrió cuando el veterano opositor Elizardo Sánchez Santacruz, activista de los Derechos Humanos, admitió haber sido condecorado con una medalla por la jefatura de la División de Enfrentamiento a la Contrarrevolución de la Dirección de la Seguridad del Estado (DSE).
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La Distinción por el Servicio Distinguido del Ministerio del Interior (MININT) le fue entregada al afamado disidente por «reconocimiento a los valiosos servicios prestados en el enfrentamiento a nuestro mayor enemigo: el imperialismo yanqui». Al menos eso es lo que se dice en un video, exhibido y entregado a la prensa el pasado jueves, donde aparece Elizardo Sánchez cantando el himno nacional junto a un coronel y dos agentes de la Seguridad del Estado. En la siguiente escena, el alto oficial coloca en la camisa del disidente la medalla. Después del abrazo y saludos de manos entre el disidente y los oficiales de la Seguridad del Estado se escucha a Elizardo decir: «Gracias compañeros, estoy consciente». Elizardo, después de ver el video, declaró a la prensa extranjera que «efectivamente, hubo un día que pusieron el himno [nacional] y me dijeron: 'mira, te ponemos una medalla'. Pero ellos tienen cajones y cajones de medallas -argumentó el destacado opositor-y le ponen medallas a todo el mundo. Y eso carece de sentido». Según lo narrado en el video, la citada distinción le fue entregada a este activista de los Derechos Humanos el 28 de octubre del año 1998, a poco días de cumplirse un año de la relación de Elizardo con la Seguridad del Estado. El coronel que aparece en la cinta comenta, mientras el disidente se fuma un puro, que fue un «período fructífero» porque las «valoraciones» de Sánchez Santacruz de sus contactos con «diplomáticos, gente de tránsito, funcionarios, nos ha permitido determinar realmente cuál es la estrategia del enemigo hacia nuestro país».
Elizardo alegó que «no podía actuar o rechazar de una forma crispada» el momento en que deciden condecorarlo por «temor de echar a perder» la supuesta negociación sobre la excarcelación de presos políticos. Un hecho que él mismo dijo que «nunca ocurrió».
En la conferencia realizada en su casa se le preguntó a este veterano disidente si la voz que aparece en el mencionado video es la suya o es un montaje. «Eran mis palabras», respondió. En Cuba no hay talentosos escritores de novelas de espionaje. Es imposible superar a la realidad.
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