El éxito aún no destraba el TLC

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Washington (AFP) - El rescate de los rehenes mejora la imagen del gobierno de Colombia en Estados Unidos, pero por el momento no alcanza para destrabar la aprobación en el Congreso del Tratado de Libre Comercio bilateral, coincidieron analistas.

El TLC, negociado hace más de dos años por Washington y Bogotá, se ha convertido en factor de disputa política entre el gobierno republicano y la oposición demócrata que controla el Congreso, una pelea que también permeó la campaña electoral estadounidense.

Los demócratas, al influjo de la poderosa central sindical AFL-CIO, exigen a Colombia que brinde más protección a los dirigentes sindicales y que lleve a la Justicia a quienes cometieron crímenes contra sindicalistas, antes de darle el visto bueno a un tratado con el que la Casa Blanca espera recompensar a su principal aliado en América latina.

Si bien los analistas consideran que el rescate el miércoles de los contratistas del Pentágono Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell luego de más de cinco años de cautiverio podría hacerle ganar puntos en Washington al gobierno de Alvaro Uribe, ninguno espera que la ecuación se modifique en lo inmediato.

«Creo que obviamente va a haber una opinión unánime y positiva de lo que pasó, un gran reconocimiento de la operación y del gobierno» de Uribe, «pero otra cosa es afectar la perspectiva para el TLC», opinó el vicepresidente del instituto de estudios-Diálogo Interamericano en Washington, Michael Shifter. El TLC «tiene una lógica aparte, distinta, una dinámica propia», explicó. El operativo para liberar a los rehenes «no va a influir mucho en la valoración de los demócratas en cuanto al tema de violencia contra sindicalistas y el tema de derechos humanos» en Colombia, sostuvo.

El TLC con Colombia, país que más ayuda militar recibe de Estados Unidos en la región, duerme en un cajón del Capitolio desde que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, decidió suspender el plazo de 90 días para su votación en abril pasado.

El gobierno estadounidense ha puesto toda su energía y ha movilizado a sus principales figuras para defender el TLC, hasta ahora sin éxito. Es que los observadores no creen que el candidato demócrata, Barack Obama, saque los pies del plato de su partido y pase a apoyar un TLC que hasta ahora ha criticado. Alineado con la Casa Blanca, el republicano John McCain sí lo respalda.

Peter DeShazo, director del Programa para las Américas del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de Washington, dijo que «la imagen de Colombia recibe algún impulso positivo a través de la operación». Pero «no sé si esto se traducirá en movimiento en el acuerdo de libre comercio, porque al fin y al cabo el hecho de que no sea aprobado tiene muy poco que ver con Colombia y mucho que ver con la política doméstica estadounidense», matizó.

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