El gobierno de Rio propone aislar favelas con un muro

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Rio de Janeiro (ANSA, AFP, EFE) - El vicegobernador del estado de Rio de Janeiro, Luiz Paulo Conde, desató ayer una fuerte polémica en Brasil al proponer que se levante un muro de concreto de tres metros de altura para aislar las favelas de Rocinha y Vidigal, las mayores de la capital carioca, donde grupos rivales mantienen en estos días sangrientos enfrentamientos por el control del narcotráfico.

La iniciativa fue anunciada en medio del recrudecimiento de la inseguridad y la violencia de las bandas en la ciudad, lo que se tradujo en la muerte de nueve personas entre el Viernes Santo y ayer.

Según el vicegobernador, el muro «es la única solución para contener la violencia» en Rio de Janeiro, considerada la mayor atracción turística de Brasil y de América latina. «Vamos a actuar inmediatamente; la delimitación va a favorecer a los moradores de esas favelas y a toda la población», añadió Conde, quien aseguró que la gobernadora Rosinha Matheus y su esposo y jefe de Seguridad del estado, Anthony Garotinho, «están de acuerdo».

• Rechazo

La idea de construir lo que sería el único muro de Latinoamérica, similar al que en la actualidad está levantando Israel en Cisjordania para aislar a los palestinos, fue rechazada por el alcalde de Rio, Cesar Maia. Según él, la idea de construir un muro es «un chiste» que sólo serviría para crear un «parque temático de la cocaína».

Maia, que en varias oportunidades ha cuestionado la capacidad de las autoridades estaduales para controlar la violencia, propuso una intervención del gobierno central en la ciudad como la mejor forma de reprimir el narcotráfico. Dicha intervención implicaría la presencia de tropas federales en Rio de Janeiro, posiblemente militares.

En medio de fuertes reacciones a favor y en contra de los ámbitos político y académico, el presidente de la Asociación de Moradores de Rocinha, William de Oliveira, pidió que «antes de comenzar la construcción del muro tiene que ser oída la comunidad». Sin embargo, no rechazó de plano la idea porque, dijo, «todo lo que pueda hacerse para mejorar la seguridad de la comunidad es importante». Además, explicó, «el muro podría evitar que el bosque atlántico continúe siendo invadido», admitió de Oliveira.

Además de la Rocinha y Vidigal, serán aisladas otras favelas menores levantadas al lado, como Chacra del Cielo y Parque de la Ciudad. Para evitar que las favelas se expandan hacia los bosques aledaños,
el muro podría alcanzar una extensión de 5 kilómetros, de acuerdo con el borrador presentado por Conde.

• Batalla

La gobernación de Rio movilizó ayer a casi 1.260 policías militarizados para controlar la favela de Rocinha, ubicada en los cerros que dominan el barrio residencial de Sao Conrado, escenario de una batalla entre grupos traficantes de droga que provocó 9 muertos en 4 días. «La vigilancia policial será mantenida hasta que podamos asegurar la tranquilidad de los habitantes», afirmó el comandante general de la policía militarizada (PM) de Rio, coronel Renato Hotz.

En la madrugada del viernes, un grupo de 60 delincuentes con armas de guerra y granadas, vistiendo uniformes negros y chalecos antibalas, invadieron la favela de medio millón de habitantes para intentar tomar el control de los puntos de venta de drogas, pero fueron repelidos por narcotraficantes rivales y por la policía.

Los agentes movilizados ayer se dividirán en tres equipos que se turnarán para patrullar constantemente las estrechas callejuelas de Rocinha. Unos 90 hombres de la policía civil también participan en las operaciones.

Uno de los cabecillas del ataque,
Pedro Arthur de Faria, alias «Cuca», de 44 años, fue detenido el domingo y confirmó a la policía que en las acciones participaron bandidos de varias favelas de la ciudad.

• Rescate

La policía calcula que al menos 30 narcotraficantes fuertemente armados aún se encontraban ayer escondidos en la selva que cubre los cerros que rodean a Rocinha. Sin embargo, un grupo de unos 40 bandidos logró escapar el sábado tras ocupar una casa donde la secta amazónica del Santo Daime realiza sus ritos, a la que llegaron a través de la selva que cubre los cerros. Varios vehículos arribaron después para rescatar a los bandidos.

El operativo de los traficantes comenzó a la 1 de la madrugada del viernes con el robo de automóviles en una falsa barrera policial montada en un camino de cornisa entre los barrios residenciales de Leblon y Sao Conrado, que pasa por el hotel Sheraton y la vecina favela de Vidigal, construida en un cerro que domina el mar.
Una mujer que se asustó y aceleró su automóvil fue ametrallada y murió instantáneamente.

El ataque a la favela fue realizado por las calles de acceso y por la selva, después de que los transformadores de luz fueron baleados y la favela quedó sumida en la oscuridad.

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