El gobierno de Rio propone aislar favelas con un muro
-
Reino Unido confirmó que "no participará" en el bloqueo del estrecho de Ormuz
-
Elecciones en Perú: cerró una votación marcada por demoras que busca definir a los dos candidatos del balotaje
Un helicóptero de la policía militar carioca controla la favela de Rocinha, la más grande de América latina.
En medio de fuertes reacciones a favor y en contra de los ámbitos político y académico, el presidente de la Asociación de Moradores de Rocinha, William de Oliveira, pidió que «antes de comenzar la construcción del muro tiene que ser oída la comunidad». Sin embargo, no rechazó de plano la idea porque, dijo, «todo lo que pueda hacerse para mejorar la seguridad de la comunidad es importante». Además, explicó, «el muro podría evitar que el bosque atlántico continúe siendo invadido», admitió de Oliveira.
Además de la Rocinha y Vidigal, serán aisladas otras favelas menores levantadas al lado, como Chacra del Cielo y Parque de la Ciudad. Para evitar que las favelas se expandan hacia los bosques aledaños, el muro podría alcanzar una extensión de 5 kilómetros, de acuerdo con el borrador presentado por Conde.
• Batalla
La gobernación de Rio movilizó ayer a casi 1.260 policías militarizados para controlar la favela de Rocinha, ubicada en los cerros que dominan el barrio residencial de Sao Conrado, escenario de una batalla entre grupos traficantes de droga que provocó 9 muertos en 4 días. «La vigilancia policial será mantenida hasta que podamos asegurar la tranquilidad de los habitantes», afirmó el comandante general de la policía militarizada (PM) de Rio, coronel Renato Hotz.
En la madrugada del viernes, un grupo de 60 delincuentes con armas de guerra y granadas, vistiendo uniformes negros y chalecos antibalas, invadieron la favela de medio millón de habitantes para intentar tomar el control de los puntos de venta de drogas, pero fueron repelidos por narcotraficantes rivales y por la policía.
Los agentes movilizados ayer se dividirán en tres equipos que se turnarán para patrullar constantemente las estrechas callejuelas de Rocinha. Unos 90 hombres de la policía civil también participan en las operaciones.
Uno de los cabecillas del ataque, Pedro Arthur de Faria, alias «Cuca», de 44 años, fue detenido el domingo y confirmó a la policía que en las acciones participaron bandidos de varias favelas de la ciudad.
• Rescate
La policía calcula que al menos 30 narcotraficantes fuertemente armados aún se encontraban ayer escondidos en la selva que cubre los cerros que rodean a Rocinha. Sin embargo, un grupo de unos 40 bandidos logró escapar el sábado tras ocupar una casa donde la secta amazónica del Santo Daime realiza sus ritos, a la que llegaron a través de la selva que cubre los cerros. Varios vehículos arribaron después para rescatar a los bandidos.
El operativo de los traficantes comenzó a la 1 de la madrugada del viernes con el robo de automóviles en una falsa barrera policial montada en un camino de cornisa entre los barrios residenciales de Leblon y Sao Conrado, que pasa por el hotel Sheraton y la vecina favela de Vidigal, construida en un cerro que domina el mar. Una mujer que se asustó y aceleró su automóvil fue ametrallada y murió instantáneamente.
El ataque a la favela fue realizado por las calles de acceso y por la selva, después de que los transformadores de luz fueron baleados y la favela quedó sumida en la oscuridad.




Dejá tu comentario