Montreal - Canadá se vio sacudida ayer por el hallazgo de cientos de tumbas anónimas en el lugar donde funcionaba un internado para estudiantes indígenas gestionado por la Iglesia católica, menos de un mes después de la aparición de los restos de 215 niños en un centro similar.
El hallazgo de más tumbas NN conmueve a Canadá
-
Para Elon Musk, Marine Le Pen es la última esperanza de Francia
-
El giro de Trump en el estrecho de Ormuz expone las dudas para cerrar el conflicto con Irán
Los líderes de la comunidad y la Federación de Naciones Indígenas Soberanas de Saskatchewan anunciaron en conferencia de prensa que se trata de más de 750 tumbas cerca del antiguo internado de Marieval, en la provincia de Saskatchewan.
Unos 150.000 niños nativos -mestizos e inuit- fueron reclutados a la fuerza hasta la década de 1990 en 139 de estos internados en todo el país, donde fueron alejados de sus familias, su idioma y su cultura. Muchos fueron sometidos a maltratos y abusos sexuales en estos centros educativos, donde más de 4.000 alumnos hallaron la muerte, según una comisión de investigación que concluyó que Canadá perpetró un auténtico “genocidio cultural”.
Reacción
El primer ministro Justin Trudeau calificó los hallazgos como un “un vergonzoso recordatorio del racismo sistémico, la discriminación y la injusticia que los pueblos indígenas han enfrentado y continúan enfrentando” en Canadá, y agregó que el país debía reconocer su historia de racismo para “construir un futuro mejor”.



