1 de octubre 2010 - 14:55

El jefe de Policía renunció y sospecha que hubo infiltrados en la revuelta

El jefe de la Policía de Ecuador, Freddy Martínez, dimitió a su cargo tras la revuelta.
El jefe de la Policía de Ecuador, Freddy Martínez, dimitió a su cargo tras la revuelta.
El comandante general de la policía de Ecuador, Freddy Martínez, renunció a su cargo luego de la crisis causada por la rebelión protagonizada el jueves por un grupo de efectivos, que desembocó en un intento de golpe de Estado. Antes de abandonar su cargo, Martínez denunció que hubo infiltrados que buscaban desestabilizar la fuerza policial. "No fueron polícías", aseveró en rueda de prensa.

Al hacer el anuncio en Quito, el jefe policial explicó que había tomado la decisión anoche, pero que esperó que el país volviera a una "relativa calma" y se concretara la liberación del presidente Rafael Correa, quien estuvo 12 horas secuestrado por policías sediciosos.

"Ayer (jueves) fue un día lamentable, caótico, crítico, hubo desorden por doquier. Se irrespetó al comandante general, se irrespetó al ministro del Interior, y por si fuera poco al presidente de la República. Los policías que estamos llamados a mantener el orden y la tranquilidad ciudadana ayer provocamos desorden", manifestó Martínez.

"Un comandante irrespetado, maltratado, agredido por sus subalternos no puede quedarse al frente de ellos", subrayó, al tiempo de defender el derecho de la policía a presentar sus reclamaciones, aunque reconoció que "equivocaron el camino".

"Me temo que posiblemente hubo infiltración de gente interesada en desestabilizar a la Policía", afirmó para referirse a personas que con la cara cubierta se escondieron "en el anonimato, como lo hacen personas que están al margen de la ley.

"Yo presumo que no fueron policías", indicó. Martínez lamentó la pérdida de vidas humanas, así como los heridos tanto de los policías como de los militares y civiles que se registraron en algunas refriegas y en el operativo de rescate de Correa del hospital policial.

Por otro lado, pidió al mandatario que revise la Ley de Servicio Público (origen del malestar policial), porque entiende que afecta a los uniformados, cuyas funciones, dijo, no son similares a las de los empleados públicos.

Aclaró que quienes protestaron fueron una minoría, pues en la institución hay 40.000 agentes, y destacó la profesionalidad de los policías del Grupo de Operaciones Especiales que, junto a fuerzas especiales del Ejército, rescataron a Correa del hospital.

"Que mi salida sirva para que la gente que quería subvertir la tranquilidad de los policías no encuentre asidero en ese camino, simplemente para que las cosas vuelvan a su cauce normal y los policías salgamos a trabajar", dijo.

• Nuevo jefe

El general Florencio Ruiz asumió como jefe de la policía ecuatoriana, a raíz de la renuncia del comandante anterior, Freddy Martínez, luego de que no pudo controlar la sublevación de agentes el jueves, que generó una crisis institucional en el país.

Ruiz, hasta ahora el jefe de Estado Mayor, fue visto junto con otros miembros de la cúpula policial en el hospital donde estuvo secuestrado el presidente, Rafael Correa.

El estado de emergencia se mantiene en todo el país y los militares siguen custodiando las calles de las ciudades. Los policías no retornaban por completo a sus actividades habituales, según reportes de radios locales.

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