El primer debate en España no esclareció horizonte electoral
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El presidente José Luis Rodríguez Zapatero, ayer en un mitin en Madrid. Diarios locales destacaron que en el debate se habló mucho sobre el pasado y poco sobre el futuro.
Para el diario «ABC», Rajoy «arrinconó a Zapatero en educación, inmigración, precios y ETA», valoración próxima a la realizada por el diario «La Vanguardia», de Barcelona, que tituló en su portada «Rajoy acosa a Zapatero».
Todos los diarios destacan la acritud del debatey el duro intercambio de reproches y acusaciones entre ambos dirigentes.
Para «El Mundo»: «Un Rajoy siempre al ataque obliga a Zapatero a escudarse en el pasado», en alusión a las críticas que el presidente hizo contra José María Aznar, del que Rajoy era vicepresidente, centradas en el apoyo español a la guerra de Irak y a la actitud adoptada tras los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, cometidos por yihadistas.
Los comentaristas políticos destacaron también que los dos candidatos miraron más al pasado que al futuro, casi en un ajuste de cuentas repetitivo de los múltiples enfrentamientos mantenidos durante la Legislatura, quizás pendientes de guardar lo más contundente y novedoso para el segundo asalto, el próximo 3 de marzo.
Desde los dos partidos se valoró ayer el debate con perspectivas muy diferentes. Para el « número dos» del Partido Socialista (PSOE), José Blanco, Rajoy volvió al «catastrofismo» y perdió una oportunidad para «dejar de crispar».
El Partido Popular (PP) lo calificó de gran triunfode Rajoy. Según el «número dos» de los populares, Agel Acebes, el candidato conservador ganó «por goleada» y demostró que es el presidente del gobierno que España necesita, frente a un jefe del Ejecutivo «todo el tiempo a la defensiva».
Los dirigentes de los partidos excluidos de los debates estrella en televisión criticaron la fórmula elegida por las dos formaciones mayoritarias, como un «reparto del electorado» a la manera de las multinacionales con el mercado, en palabras del líder de la coalición Izquierda Unida, Gaspar Llamazares. Para el dirigente de izquierda, el PSOE y el PP quieren crear en España una democracia al estilo de Estados Unidos, « donde se elija entre la Coca-Cola y la Pepsi Cola».
Ayer, los dos principales candidatos retomaron la actividad de campaña, Zapatero en un mitin en Palma de Mallorca, en las mediterráneas islas Baleares, y Rajoy en el País Vasco, con el objetivo por ambas partes de captar el voto de esos hasta dos millones de indecisos que calculan los expertos.
Las elecciones del próximo 9 de marzo se presentan muy reñidas por el estrecho margen que muestran las encuestas sobre intención de voto, con una ligera ventaja socialista.



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