Elecciones en Italia: Prodi ganó también en el Senado
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Prodi reivindicó una estrecha victoria en las elecciones generales de Italia, pero los aliados del primer ministro Silvio Berlusconi discutieron el resultado y el espectro de una parálisis política se cernía sobre el país.
"Italia está dividida", dijo el diario Il Riformista.
Aunque la centroizquierda ganó en la Cámara Baja y Sky Italia TV proyectó un ajustado triunfo en el Senado, el margen era tan estrecho que la centroderecha exigió una revisión.
"Hemos ganado (...) a partir de hoy pasamos la página", dijo Prodi ante sus partidarios reunidos en una plaza en Roma hasta altas horas de la madrugada.
"El país está dividido (...) fue una batalla muy difícil, hasta el último minuto estuvimos al filo de la navaja pero al final llegó la victoria", dijo Prodi, ex presidente de la Comisión Europea.
La bolsa de Milán cayó más de uno por ciento por las preocupaciones de que la incertidumbre política pueda bloquear reformas económicas.
Consultado sobre si sería primer ministro, Prodi dijo a periodistas: "Habiendo ganado las elecciones, es lo correcto, lo lógico, mi deber".
En la Cámara Baja, los datos oficiales mostraban que Prodi había obtenido el 49,80 por ciento de los votos, frente al 49,73 por ciento de Berlusconi. La diferencia a favor de Prodi era de unos 25.000 votos, mínima si se tiene en cuenta que los habilitados para votar eran unos 47 millones.
"País dividido", "Codo a codo" y "En tablas" fueron algunos de los titulares utilizados en los principales periódicos para describir las elecciones, las más reñidas de la historia moderna de ese país.
El ajustado resultado revela profundas divisiones en el corazón de la sociedad italiana y generó dudas sobre si el ganador podrá gobernar con tranquilidad.
"Creo que tendremos un gobierno que durará seis meses y después el Parlamento se desmoronará y tendremos que votar de nuevo", dijo Pietro Bianchi, un banquero de Milán de unos 30 años.
En virtud del nuevo sistema electoral de Italia, el ganador obtiene automáticamente 340 de los 630 escaños de la Cámara Baja, sin importar el margen de victoria electoral, mientras que el segundo logra unos 277 representantes.
Políticos de centro-derecha dijeron que el resultado era demasiado estrecho, con hasta medio millón de votos supuestamente desechados y anulados. El recuento del Senado aún no ha finalizado, añadieron.
"Ninguna de las partes alcanzó el 50 por ciento (en la Cámara Baja) y el margen es inferior a 25.000 votos. Una diferencia tan pequeña necesita una escrupulosa revisión del recuento", dijo a periodistas de madrugada Paolo Bonaiuti, mano derecha de Berlusconi.
Una reevaluación de las papeletas desechadas podría provocar un caos político en Italia, recordando las elecciones presidenciales estadounidenses en el año 2000, que finalizaron en una encarnizada batalla por el recuento en Florida.
El propio Berlusconi no ha comentado aún los resultados.
Los resultados casi finales daban a Berlusconi una mayoría de un escaño en el Senado.
Pero la alianza de centroizquierda dijo que estaba en camino de obtener una mayoría de al menos un escaño en la Cámara Alta tras el recuento de alrededor de un millón de votos de los italianos que viven en el extranjero, previsto para hoy.
Los italianos del extranjero asignarán seis representantes del Senado y el centroizquierdista lideraba ese recuento.
Las dos cámaras legislativas se superponen en sus funciones y el gobierno necesita el apoyo de ambas para asumir y aprobar leyes. Una mayoría de sólo un escaño en el Senado dejaría al primer ministro vulnerable ante las demandas de socios menores y podría convertir cada votación en una moción de confianza.




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