Empezó "otra" guerra para reconstruir Irak
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A diferencia de lo que ocurrió con Lawrence que no fue respaldado por Inglaterra, el gobierno norteamericano trata de consolidar el desembarco de Garner. Condoleezza Rice advirtió que «Estados Unidos ha pagado con vidas y sangre» el derecho a la reconstrucción. El Departamento del Tesoro, más condescendiente, recordó a Europa que en Kosovo y Afganistán, tanto el Banco Mundial como el FMI tuvieron roles centrales. Hasta ahora, nadie en esos organismos recibió una invitación para conversar del tema. El FMI y el BM Están tan alejados de la realidad de Irak como lo marca la fecha en que una delegación del FMI viajó a ese país por última vez: marzo de 1983. Irak debe, desde hace 30 años, 82 millones de dólares al Banco Mundial. Al FMI, a pesar de que jamás recibió un crédito, le adeuda 72 millones de dólares de cuotas atrasadas.
Europa contraatacó. El presidente francés, Jacques Chirac, dijo ayer que «sólo la ONU puede asegurar la reconstrucción política, económica, humanitaria y administrativa» de Irak.
La respuesta no se hizo esperar. «No creemos que el papel de la ONU pueda ser tan central; será un papel muy importante, pero el papel central será con la coalición», contestó Dick Cheney, el vicepresidente de los Estados Unidos.
La Comisión Europea amenazó con analizar contrato por contrato para ver si cumplen con las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher, justificó la discrecionalidad para adjudicar la reconstrucción a empresas norteamericanas e inglesas en la urgencia y porque «se trata del dinero del contribuyente estadounidense». La última afirmación se contradice con la de Cheney que el martes admitió que el petróleo de Irak pagará la reconstrucción a las empresas que, por lo visto serán norteamericanas e inglesas.
Pero quien más acertado estuvo fue el canciller alemán, Gerhard Schröder: «Estas discusiones son macabras».




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