En su mensaje navideño, el Papa advirtió que "el hombre quiere ocupar el lugar de Dios"
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Benedicto XVI
También pidió "ayuda divina" para los pueblos del Cuerno de África, "que sufren hambre y escasez de alimentos, muchas veces agravada por una situación de permanente inseguridad", según señaló un despacho de la agencia de noticias DPA.
El jefe espiritual de 1.200 millones de católicos insistió también en reclamar paz y estabilidad en Tierra Santa y alentar que palestinos e israelíes reanuden el diálogo interrumpido.
A los países del norte de África les deseó "nueva fuerza para lograr el bien común" tras las revoluciones que sacudieron la región este año.
Durante el tradicional mensaje transmitido por televisión y radio en más de 60 países, Benedicto XVI se mostró además especialmente afectado por las inundaciones en Tailandia y Filipinas y envió su consuelo a los afectados.
Tras la bendición, el Pontífice envió saludos navideños en 65 idiomas.
La tradicional bendición apostólica "Urbi et orbi" (a la ciudad de Roma y al mundo) es uno de los ritos más solemnes de la Iglesia católica.
Dos veces al año -el domingo de Pascua y en Navidad- el Papa imparte la bendición a los fieles católicos desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.



