En un nuevo desafío, Corea del Norte lanzó otros siete misiles

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Corea del Norte realizó pruebas con siete misiles, en el segundo desafío de este tipo a las potencias occidentales en las últimas 48 horas.   

Las pruebas de los siete misiles se suman a otros cuatro lanzados el jueves.   

Los test del sábado cobran mayor trascendencia por la fecha elegida, el 4 de julio, cuando se festeja la independencia de Estados Unidos, y a cuatro días de la cumbre del grupo de los 8 (G8) en la localidad italiana del Aquila, del 8 al 10 de este mes, donde la cuestión norcoreana estará en el centro de las conversaciones.   

Los primeros dos misiles, informó la agencia surcoreana Yonhap citando fuentes del gobierno de Seúl, fueron lanzados a las 8 locales y eran del tipo Scud, "con un alcance estimado de cerca de 500 kilómetros".   

Pocas horas después, fueron lanzados otros cuatro, presumiblemente del mismo tipo, desde una base cerca de Wonsan, en la provincia de Gangwon.   

Los misiles cayeron al mar del Japón después de haber cubierto una distancia de cerca de 400 kilómetros. 

El último, según fuentes militares surcoreanas, fue un misil balístico.   

Las protestas de Tokio y Seúl fueron inmediatas y definieron a las pruebas norcoreanas como "provocaciones" y contrarias a las resoluciones de la ONU.   

Según Corea del Sur, no existe ningún elemento que señale la inminencia del lanzamiento de un misil balístico intercontinental (Icbm) ni de la base oriental de Musudan-ri ni desde la nueva de Tongchang-ri, sobre la costa occidental del país.   

Sin embargo, si los primeros misiles fueron clasificados como Scud, los últimos, según fuentes japonesas y surcoreanas, podrian ser Rodong, de medio alcance capaces de llegar hasta los 1.000 a 1.500 kilómetros.   

"Las pruebas misilísticas de Pyongyang del 2 de julio pasado fueron conducidas en el ámbito de ejercicios de rutina -dijo la fuente de la agencia surcoreana-, pero hoy parece que la iniciativa tiene una naturaleza política, considerando que en Estados Unidos transcurre la fiesta de la Independencia".   

El país comunista, que suele lanzar misiles de prueba como desafío a las potencias occidentales que buscan controlar sus programas de desarrollo nuclear, sufrió nuevas sanciones de la ONU con la resolución 1874, que el consejo de seguridad aprobó en respuesta al test nuclear del 25 de mayo pasado.   

La cumbre del G8 será ahora la ocasión que las potencias occidentales aprovecharán para tratar la cuestión norcoreana.    

El premier japonés, Taro Aso, apunta a solicitar a los ocho países miembros del grupo unidad en torno a las resoluciones de la ONU. 

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