El papa Benedicto XVI recibió ayer al rey Abdullah de Arabia Saudita, en un encuentro en el cual auguró una «solución justa» al conflicto en Medio Oriente y destacóla «presencia positiva de cristianos» en el reino árabe. La reunión fue «histórica», dado que se trató de la primera entre un papa y un monarca árabe. El comunicado difundido por la sala de prensa vaticana afirmó que «ratificaron el compromiso en favor del diálogo intercultural e interreligioso, y el valor de la colaboración entre cristianos, musulmanes y judíos en la promoción de la paz, la justicia y los valores espirituales y morales, en especial, la familia».
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