Enfrentamientos en una Venezuela irreconciliable
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•Choques violentos
Uno de los líderes del paro, el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, dijo que la violencia en el interior «va a elevar el alto grado de conflictividad en el país».
Ortega añadió que «si no hay un cambio de conducta (del gobierno), el movimiento sindical, los trabajadores, vamos a estar en la calle permanentemente». Según él, el paro «desde todo punto de vista es altamente positivo», aunque no ha afectado la vital industria petrolera del quinto exportador mundial de crudos, salvo por el retraso en la carga de algunos tanqueros destinados al mercado interno y externo, por problemas administrativos.
Ayer se apreció que el respaldo a la protesta había perdido fuerza en algunas zonas de la capital, especialmente las más populares, y que buena parte de los comercios abrieron.
La marcha en Caracas se dirigió a un hotel donde el gobierno y la oposición tratan de negociar, sin resultados concretos, una salida a la crisis, con el auspicio de la Organización de Estados Americanos (OEA). Las conversaciones están interrumpidas desde el sábado.
Los líderes de la protesta, que acusan a los representantes del gobierno de la suspensión, entregaron al secretario general de la OEA, César Gaviria, un documento de respaldo a la negociación y rechazo a la violencia del martes.
El político opositor Antonio Ledezma dijo que el documento pide a la OEA que active la Carta Democrática Interamericana y que se garantice la realización del referéndum consultivo el 2 de febrero de 2003.



