21 de abril 2003 - 00:00

Entre protestas, llega a Bagdad delegado de Bush para gobernar

Jay Garner, el militar designado por George W. Bush para gobernar el Irak post Saddam, llegará hoy a ese país al frente de 400 colaboradores. Su gestión comenzará en medio de una creciente molestia de la población por la ocupación estadounidense y con nuevas movilizaciones de grupos chiítas que buscan convertir a Irak en una república islámica como la iraní. En tanto, las fuerzas norteamericanas arrestaron a otros dos jerarcas del régimen depuesto, entre ellos un yerno del ex dictador. Y encontraron prisioneros políticos en cárceles subterráneas.

Washington (AFP, ASN, El Mundo, DPA) - El general retirado Jay Garner, designado por Washington para dirigir provisoriamente a Irak, desembarcará hoy en Bagdad con un equipo de 400 personas, en medio de un creciente resquemor de la población local ante al presencia norteamericana en la capital iraquí, que llevó a la Cruz Roja a advertir sobre una eventual revuelta generalizada contra las tropas estadounidenses.

Garner esperó en Kuwait durante semanas hasta que la situación alcanzara un mínimo de normalidad en Bagdad. «Todo lo que nos importa es que los iraquíes establezcan un proceso democrático que exprese el deseo libremente elegido del pueblo», dijo Garner en una entrevista con «The Washington Post». «Qué tipo de gobierno, qué tipo de proceso, es cosa de ellos. Y nosotros haremos cualquier cosa que ellos quieran que hagamos.»

Pero el ex general declinó dar cualquier tipo de calendario para que el gobierno de Irak regrese a manos de los mismos iraquíes. Garner, de 64 años, tiene una reputación como experto en logística por su trabajo en el reasentamiento de los kurdos que huyeron de las fuerzas iraquíes en 1991. El equipo de Garner incluye a otros generales retirados, diplomáticos, especialistas en comercio y finanzas, unos 20 jueces y abogados con la tarea de rehacer el sistema judicial, y exiliados iraquíes.

En Estados Unidos, la elección de un hombre involucrado con la industria militar utilizada para el ataque a Irak, planteó interrogantes sobre posibles conflictos de intereses.

•Declaración

Otra de las controversias encendidas en torno de Garner se debe a la firma de una declaración del Instituto Judío de Asuntos de Seguridad Nacional suscripta por 42 oficiales retirados, elogiando a las fuerzas israelíes por su «destacada moderación» al enfrentar el levantamiento palestino, recordó el diario.

Garner dijo que si pudiera hacerlo de nuevo no firmaría el documento, pero añadió que sus motivos para hacerlo fueron mal interpretados. «Estaba un poco desencantado con (el ex presidente Bill) Clinton cuando firmé eso», dijo Garner. Fue un «tipo de protesta contra el gobierno».

Las tareas que enfrentará Garner y sus 400 hombres cuando llegue a Bagdad van desde la ayuda humanitaria a la reconstrucción económica y el restablecimiento de un gobierno independiente.

Un aspecto sensible es la desaparición de valiosos objetos arqueológicos de los museos, que fueron saqueados ante la denunciada desidia de las fuerzas estadounidenses.
El director del Museo Arqueológico de Bagdad, Donny Georges, mientras recibía de manos de líderes religiosos una parte de las piezas robadas en los últimos días, dijo que los imanes de las mezquitas hacen el trabajo no realizado por los estadounidenses.

Los imanes instaron a los musulmanes a devolver las piezas robadas. «Pero la mayoría de las piezas está perdida para siempre. Dentro de algunos meses llegarán rumores de que están en manos de coleccionistas privados en Ginebra, Nueva York o París», lamentó Georges.

Según él, ya hay 400 piezas que están siendo vendidas en Francia y otras 42 fueron detectadas en la frontera con Jordania.

A pesar de que los jefes de Estado de los países limítrofes a Irak (Arabia Saudita, Siria, Turquía, Irán, Kuwait y Jordania) exigieron el sábado la salida de las «fuerzas de ocupación»,
«el proceso destinado a la aprobación de una Constitución y la celebración de elecciones en Irak tardará dos años», evaluó Ahmed Chalabi, jefe del Congreso Nacional Iraquí (CNI) y de sólidos vínculos con Washington para encabezar el gobierno post-Saddam Hussein.

Chalabi, conocido hasta ahora en Irak por un supuesto desfalco de millones de dólares en el banco Petra de Jordania en los años ochenta, compareció en una rueda de prensa en el club de caza Al Mansur de Bagdad. El proyecto constitucional se someterá a referendo nacional y por último tendrán lugar elecciones para un Parlamento, recién en dos años, plazo durante el cual permanecerán las tropas estadounidenses.

El dirigente considera que Francia y Alemania tienen un fuerte rechazo entre los iraquíes por oponerse a la invasión de EE.UU. y argumenta que «las Naciones Unidas no han hecho nada, no han respetado las resoluciones contra Irak y han puesto pegas para la liberación de este país».
Por el contrario, el presidente estadounidense, George W. Bush, «ha sido muy valiente», según el dirigente del CNI.

Dejá tu comentario

Te puede interesar