19 de diciembre 2002 - 00:00

Envía ya Lula un mediador para la crisis venezolana

San Pablo y Caracas (ANSA, EFE, AFP) - En lo que podría calificarse como el primer paso del nuevo gobierno de Brasil en su intento de consolidarse como líder de la región, el presidente electo Luiz Inácio Lula Da Silva envió ayer a Venezuela a su principal asesor en política exterior, Marco Aurelio García, en «un viaje de información» que podría dar lugar a una mediación.

«Voy como enviado del presidente Lula para dialogar con el presidente Hugo Chávez, con el secretario general de la OEA, César Gaviria, y con otras autoridades», dijo García a los periodistas antes de tomar el avión a Caracas. Además señaló que «es un viaje de información, a pedido del presidente electo». Según García, el resultado de su viaje podría dar lugar a una futura mediación de Brasil en la crisis política que atraviesa Venezuela. «Puede ser una consecuencia, más adelante», señaló.

En el 17° día de paro general en Venezuela, el gobierno del presidente Hugo Chávez aseguró que está dispuesto a «resistir» la actual huelga y la casi total parálisis de la industria petrolera apelando a la Constitución y a las leyes.

En momentos en que en un abierto desafío al gobierno-el Tribunal Supremo de Justicia devolvió la Policía Metropolitana de Caracas a manos del alcalde opositor Alfredo Peña, tras ser intervenida por más de un mes por el oficialismo, el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, afirmó que el gobierno «resistirá» no sólo lo que califican de «saboteo» a la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) sino también el «referéndum y elecciones», sin ahondar en fechas.

•Arma principal

A pesar de asegurar que el gobierno resistirá el paro, una vez más Cabello insistió en la «inexistencia» de la huelga general, promovida por la liga opositora Coordinadora Democrática (CD) desde el pasado 2 de diciembre, y con la que se intenta forzar la renuncia de Chávez o el llamado a elecciones.

«Nuestra arma principal es la Constitución y las leyes», afirmó Cabello a los periodistas, en el palacio presidencial de Miraflores. El funcionario calificó la paralización de PDVSA como un «sabotaje» ejecutado por un grupo de gerentes, a quienes acusó de querer «privatizar» a la estatal.

Desde el pasado 4 de diciembre un grupo de gerentes de la petrolera y los capitanes y tripulación de los buques que transportan el combustible decidieron unirse a la huelga opositora.

En relación con la supuesta iniciativa de la CD de convocar una marcha hacia Miraflores, como parte de la radicalización de su protesta contra Chávez, Cabello enfatizó que el gobierno reforzará la seguridad para «impedir» la manifestación opositora. «Miraflores es una zona de seguridad que vamos a hacer respetar. En ninguna parte del mundo se acepta que una manifestación contraria al gobierno llegue hasta al Palacio de Gobierno», aseveró Cabello. Señaló que el gobierno estima que la protesta opositora posee «intenciones ocultas».

El ministro defendió que la medida de hacer «respetar» Miraflores «no es sólo para un sector de la población, sino sólo para aquellos que pongan en peligro o no un área determinada», al responder a una pregunta sobre la supuesta convocatoria para mañana a una marcha oficialista hasta la sede gubernamental.

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