Coincidiendo
con una caída
de la popularidad
de su
gobierno, Luiz
Inácio Lula da
Silva debe
enfrentar ahora
la peor crisis
de su gobierno
por una
denuncia de
corrupción
política.
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La acusación -definida por analistas como una «bomba atómica» para el oficialismo- llegó en un momento difícil para el gobierno de Lula, en el que el ritmo de crecimiento económico se desaceleró y menguó la aún alta popularidad del mandatario, que el año próximo enfrentará elecciones presidenciales.
La oficina de prensa del ministro Palocci, a quien Jefferson dijo que había alertado sobre la existencia de las mensualidades, negó en un comunicado que aquél haya tenido conocimiento de los pagos.
«El ministro Antonio Palocci nunca fue abordado por el diputado Roberto Jefferson sobre procedimientos inadecuados con la base parlamentaria», dijo la nota.
En medio de un escándalo nacional, el ministro de Integración Nacional,
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