Francisco Paesa Sánchez es un ex espía español que entregó a las autoridades a Luis Roldán en 1994, el ex jefe de la Guardia Civil española condenado a 28 años de cárcel por recibir coimas, apropiarse de dinero público y participar en la guerra sucia contra ETA. Paesa, quien -se cree-logró quedarse con el dinero de Roldán y obtuvo una recompensa de 1,8 millón de euros por su captura, fingió su muerte en Tailandia. Ahora se develó el mayor misterio de España de la última década, al descubrirse que vive en Luxemburgo y que usa pasaporte argentino.
Luis Roldán, otrora todopoderoso jefe de la Guardia Civil española y protagonista del mayor escándalo del gobierno de Felipe González. El espía cuyo paradero se acaba de descubrir, Francisco Paesa, fue la pieza clave de su caída y se cree que se habría quedado con su dinero.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Paesa, el hombre de las mil caras, Paco, como le conocen sus amigos, sigue manteniendo sus formas y sus costumbres, incluida su coquetería: la fecha real del nacimiento de Paesa es el 27 de febrero de 1936, por lo que en la actualidad tiene 68 años y no 54, como figura en su nueva identidad.
«El Mundo» ha podido fotografiar a Paesa y localizar su nueva residencia gracias a la colaboración de la agencia de detectives catalana Método 3. Hace unos meses, un destacado hombre de negocios europeo encargó a esta agencia un informe económico sobre una súbdita española llamada
Tras varios meses de trabajo y de verificar la identidad de cientos de Beatriz García en todo Madrid, los detectives catalanes llegaron a la conclusión de que la Beatriz que ellos buscaban vivía en la calle Romero Robledo de Madrid, que su madre trabajaba en el Congreso y que su segundo apellido podría ser Paesa.
«El Mundo» confirmó que Beatriz García Paesa era la sobrina del difunto Francisco Paesa, que siempre ha estado muy unida a su tío y que antes del falso fallecimiento del espía trasladó su residencia desde París a Luxemburgo. Ella también fue la persona que, tras la fuga de Luis Roldán,
Dejá tu comentario