Hijos y nietos de españoles que viven en el exterior podrán acceder a visas especiales que les permitirán buscar trabajo durante los primeros tres meses de su estadía en España, si decidieran regresar a la tierra de sus antepasados. Esta norma facilita de hecho las condiciones para acceder a la nacionalidad española especialmente a los nietos, a la vez que incrementa las penas para los que manejen redes de inmigrantes ilegales y para los extranjeros que cometan delitos, a los que se podrá expulsar del país.
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Esta nueva reforma a la Ley de Extranjería fue pactada por el gobierno y la oposición socialista como un modo de reducir los niveles de ilegalidad de los inmigrantes y ordenar un tema sobre el que el Ejecutivo de José María Aznar no logró acertar con una solución desde que llegó al gobierno en 1996. El gobierno ya sancionó dos leyes de Extranjería en 1999 y en 2000, con escasos resultados para controlar la inmigración ilegal.
La modificación entrará en vigor en enero de 2004 y pretende «luchar mejor» contra las mafias, indicó Angeles Muñoz, secretaria de Asuntos Sociales del gobernante Partido Popular. España se encuentra en un cuadro complicado en cuanto a inmigración. Por un lado, es la puerta de entrada a Europa para inmigrantes empobrecidosde Africa y de países como Ecuador y Colombia, que son a menudo explotados en campos y hasta esclavizados en casos extremos. Los extranjeros sin documentación española suelen realizar trabajos que no interesan a los españoles (en España hay un extendido seguro de desempleo), pero la contracara de ello es que también creció dramáticamente en los últimos años el nivel de delincuencia en todo el país, especialmente, en las grandes ciudades y en el Sur.
Otro tipo de inmigrantes, con características socioculturales más parecidas a las del promedio del habitante de Madrid o Barcelona, como es el caso de los argentinos (se estima que podría haber 200.000 en España), no logran insertarse legalmente en la sociedad española por las duras condiciones que impuso la anterior Ley de Extranjería, que prácticamente bloqueó las posibilidades de legalización.
Una reciente reforma flexibilizó las condiciones de obtener la nacionalidad española para los hijos de españoles, aunque en menor medida para los nietos, a quienes se les exige una residencia legal como extranjero de un año en ese país, una condición que sólo se puede lograr si se consigue trabajo legal. Ese requisito podría solucionarse en medida significativa desde enero próximo.
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